Las 100 corbatas de Steven Ramos, le ayudan a vender Q100 de tortillas

Cuando tenía seis años, Steven Ramos viajó a la capital junto a su familia desde la aldea El Chal, Santa Ana, Petén para encontrar mejores oportunidades de salir adelante. 

Al llegar a la ciudad, la madre de nuestro personaje abrió una tortillería y desde ese entonces Steven y sus hermanos tuvieron que vender tortillas para el sostenimiento de la familia. Pero el muchacho fue más allá, desde hace unos años vende en la plaza El Amate vestido con un traje formal y corbata, gesto que dignifica a las personas que se dedican a este oficio. 

“Cuando vine a la capital, a mí me llamó la atención vestirme con traje. Me gusta andar presentable para que la gente tenga más confianza". La higiene y la presentación son la clave de su negocio, relata en una esquina de una venta de pollo en la plaza El Amate

A pesar de su dedicación, ha encontrado tropiezos como las críticas de algunas personas que lo ven. 

Dicen que este negocio es solo para mujeres, pero mi mamá nos enseñó a trabajar, por eso yo he crecido en esto. No soy perfecto, pero he aprendido a laborar honradamente”, cuenta. 

La elegancia, su distinción

Steven cuenta que a través de los años ha comprado 18 trajes con el trabajo que realiza en la venta de tortillas, así como cien corbatas de distintos colores, algunas compradas y otras han sido regalo de sus amigos. 

“Un señor me dio unas hace poco y me dijo que las usara, eso me motiva para servirles a mis clientes con más emoción”, detalla. 

Las personas saludan a Steven Ramos y lo felicitan por ser un ejemplo de superación para muchos jóvenes. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)
Las personas saludan a Steven Ramos y lo felicitan por ser un ejemplo de superación para muchos jóvenes. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)

Metas pendientes

Steven Ramos no quiere pasar toda su vida en este oficio. Este año ya no pudo finalizar sus estudios de primaria por madurez en la zona 6 ya que tenía que dedicarse a tiempo completo al negocio, pero espera terminar sus estudios pronto y ayudar a su familia y a su mamá. 

“Yo he querido superarme. Estaba estudiando en la nocturna, me quedé en quinto primaria, pero quiero hacer algo más”, cuenta con una sonrisa y con una mirada esperanzadora. 

 

11 de agosto de 2015, 12:08

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