Sueño roto: de la cuarta división a la final de la Copa Sudamericana

Del sueño a la desgracia. Nunca una de esas historias tan bellas que tiene el fútbol había terminado de forma tan trágica y abrupta. El Chapecoense, equipo de una ciudad de 200 mil habitantes, pasó de jugar en la cuarta división brasileña a clasificarse para la final de la Copa Sudamericana

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Hace apenas siete años se encontraban en la Serie D, pero poco a poco fueron subiendo hasta llegar al Brasileirao, la primera división del país. Sus buenas actuaciones le permitieron jugar su primera Copa Sudamericana en 2014, pero los sacó uno de los grandes de la región, River Plate argentino. 

Pero su última palabra en la competición continental no estaba dicha. Después de encontrar su camino hasta los octavos de final en la edición de 2016, el Chapecoense dio la gran sorpresa de eliminar al Independiente de Gabriel Milito después de dos 0-0 y una emocionante tanda de penales. 

En cuartos se enfrentaron al FC Junior colombiano, al que derrotaron sin problemas con un global de 3-1. Y ya en semis esperaba un gigante: San Lorenzo, reciente campeón de Argentina y de la Copa Libertadores. Pero con sus formas, los chicos brasileños consiguieron dos empates y clasificar gracias al gol de visitante. 

En la final esperaba otro grande, el Atlético Nacional de Colombia. El partido de ida estaba programado para el miércoles 30 de noviembre, y el de vuelta para el 6 de diciembre. Iban a ser los dos encuentros más importantes en la historia de un pequeño club que se estaba haciendo grande, pero ese avión dejó de volar. Miles de sueños murieron con ellos, en una de esas cosas tan inexplicables que tiene la vida. 

29 de noviembre de 2016, 08:11

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