El tacuazín, de guardián del gallinero

Edgar Barquín pidió que el TSE cancelara la inscripción del candidato a la vicepresidencia de la UNE, Mario Leal, a quien señaló de no ser una "persona honorable". (Foto: Alexis Batres/Soy502)

Edgar Barquín pidió que el TSE cancelara la inscripción del candidato a la vicepresidencia de la UNE, Mario Leal, a quien señaló de no ser una "persona honorable". (Foto: Alexis Batres/Soy502)

El auditor y abogado Edgar Barquín labró su estaca y ahora #letoca sentarse en ella.

Un día antes de que el Ministerio Público, MP, y la Comisión Internacional Contra la Impunidad, CICIG, pidieran antejuicio contra él y dos altos dirigentes de Libertad Democrática Renovada, Lider, Barquín convocó a una conferencia de prensa para pontificar acerca de la honestidad de los candidatos.

Muy ufano, aseguró que uno de sus principales contendientes, Mario Leal, candidato a vicepresidente de la Unidad Nacional de la Esperanza, UNE, era objeto de varias demandas y que por lo mismo no era una persona decente.

Barquín exigió ante los micrófonos de los medios de comunicación, con voz tunante, que el Tribunal Supremo Electoral, TSE, procediera con Leal Castillo como ya se había hecho con Alfonso Portillo. 

Al ex presidente zacapaneco, el Registro de Ciudadanos le canceló su candidatura a diputado porque le aplicó el artículo 113 de la Constitución, que exige que los funcionarios reúnan méritos fundados en “capacidad, idoneidad y honradez”.

Barquín quería sacar de la arena electoral a Leal Castillo con ese argumento: alegando que no era honorable.

Habría que ver si Edgar Barquín todavía exige la revocatoria de candidaturas, señalando que no son "personas honorables". (Foto: Alexis Batres/Soy502).
Habría que ver si Edgar Barquín todavía exige la revocatoria de candidaturas, señalando que no son "personas honorables". (Foto: Alexis Batres/Soy502).

Me gustaría saber qué piensa ahora Barquín de lo que dijo y será cuando menos curioso comparar las declaraciones del candidato vicepresidencial de Lider con los argumentos que seguramente tendrán que presentar sus abogados para defenderlo y preservar, no solo su inmunidad sino su candidatura.

En todo caso, es digno de este paraíso para cometer delitos electorales que alguien como Barquín no solo pretenda seguir de candidato sino que además, ande amenazando con acarrear más de 100 mil personas a la ciudad para defender las tropelías que ya hizo y las que quiere seguir haciendo,  ya de vuelta en el poder.

Es una decepción lo que ha pasado con Barquín. El auditor y abogado era el cuadro rescatable de Lider y ahora las escuchas que han presentado la Fiscalía y la CICIG no dejan lugar a dudas: Barquín se tiene bien ganado ser compañero de fórmula de Manuel Baldizón.

Se le cae a uno la quijada del asombro al constatar que la persona que estaba encargada de velar por la macroeconomía del país y la salud del sistema financiero, el mismo presidente del Banco de Guatemala, tenía la desfachatez de platicar por teléfono con un tipo conocido en el hampa como “Chico Dólar”, Francisco Morales Guerra, que se encargaba de lavar dinero de la corrupción, para devolverlo al sistema vía el poder político.

Según el audio que hemos escuchado, los dos hermanos Barquín, Edgar y Manuel, así como el diputado de Jutiapa, Jaime Martínez Lohayza, se afanaban por proporcionarle impunidad a “Chico Dólar”. 

Edgar Barquín le da instrucciones sobre la papelería que debe presentar a la Intendencia de Verificación Especial, ofrece que lo va a sentar con el jefe de la entidad y da a entender que arreglará las cosas con los investigadores.

Todo esto manteniendo la máscara, pues el entonces presidente del Banguat  le advierte claramente a Chico Dólar “no les vaya a comentar que usted habla conmigo, oye”. 

El lavador jutiapaneco, por su parte, se deshace en agradecimientos. “Ustedes son mis ángeles, yo les agradezco todo el apoyo”, enfatiza.

Pues así las cosas, ¿cuándo iban a caer los lavadores de dinero, si uno de los más insignes tenía al presidente del Banguat entre sus contactos de emergencia en el celular?

Barquín en ese momento era presidente de Banguat,  institución a la que está adscrita la Superintendencia de Bancos y la IVE. En última instancia, él era el responsable político. Y ya vemos para qué usaba su poder: para conseguir dinerales, vía enormes y descaradas lavanderías, para los caudillos del país.

Barquín era el zorro cuidando el gallinero, el tacuazín metido a guardián del corral. ¿Y ahora…? ¿Lo vamos a dejar o se le aplica el 113, tal y como él mismo lo solicitó?

*Las opiniones publicadas en las columnas son responsabilidad de su autor, no de Soy502

20 de julio de 2015, 07:07

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