A Taracena es difícil creerle, hasta cuando dice la verdad

El diputado Mario Taracena comparte con la ex presidenta de la Corte Suprema, Patricia Valdés. (Foto: Wilder López/Soy502)

El diputado Mario Taracena comparte con la ex presidenta de la Corte Suprema, Patricia Valdés. (Foto: Wilder López/Soy502)

¿Qué será que cuando alguno de nuestros políticos tiene problemas sale gritando “¡Conspiración, conspiración!”?

A esta tradición, ya practicada por nuestro Presidente, se unió el diputado Mario Taracena la semana pasada ya que habló de la existencia de un gran contubernio dirigido contra los héroes anticorrupción. Por supuesto él se coloca ahí delante, en la punta de lanza, al ladito de Iván Velázquez y Thelma Aldana.

Mario Taracena, cuando se enteró que el Tribunal Supremo Electoral había iniciado trámites para suspender a la UNE. (Foto: Jesús Alfonso/Soy502)
Mario Taracena, cuando se enteró que el Tribunal Supremo Electoral había iniciado trámites para suspender a la UNE. (Foto: Jesús Alfonso/Soy502)

No dice qué, ni cómo ni quién exactamente está operando todo este galimatías pero exige que nos lo creamos. Las fuerzas oscuras (no sabemos si se trata del Emperador Darth Sidius o del mismísimo Sauron de Mordor) andan en acción y pecamos de inocentes si no asumimos esto como una verdad innegable.

No me malinterpreten, hay conspiraciones en el mundo que explican muchas cosas y Guatemala es de los  países donde más hay por metro cuadrado. No es mi intención negar la existencia de cuchilladas en callejones sin luz ni niego que en este caso el diputado Taracena tenga toda la razón. Mi intención es decir que no importa.

Taracena se supo adaptar a los tiempos después de las manifestaciones del 2015. (Foto: Jesús Alfonso/Soy502)
Taracena se supo adaptar a los tiempos después de las manifestaciones del 2015. (Foto: Jesús Alfonso/Soy502)

Una de esas características que la “nueva política” debería tener es la de la prudencia. No ventilar chismes a bombo y platillo a destiempo es un valor en sí mismo. Es irresponsable acusar sin pruebas y más aún si acusas a la nada, si nombras al dinosaurio pero no le pones apellidos.

Lo más dañino para Taracena no es que la CICIG y el MP le dejaron solo. “Vayan a preguntarles” exclamó…y estos no dijeron “esta boca es mía”. Lo peor para el viejo zorro escurridizo (dicho con todo el respeto y un punto de admiración) es que escucharlo resulta más sospechoso que un político besando niños en campaña. Simplemente, sea sincero o no, no te lo crees.

Mario Taracena ha sido una figura controversial desde sus inicios en política. (Foto: Wilder López/Soy502)
Mario Taracena ha sido una figura controversial desde sus inicios en política. (Foto: Wilder López/Soy502)

No hay que engañarse. Taracena se subió al carro de la lucha contra la corrupción por habilidad política. Su discurso de investidura en enero de 2016 fue mucho más enérgico que el del Presidente. Bien por él y su capacidad de adaptación.

Mas como adalid del reformismo deja mucho que desear. Demasiados acuerdos bajo la mesa, demasiado convivir con colas machucadas, incluyendo la suya. Demasiado tiempo siendo un operador político como para no estar ensuciado y ensuciar a su paso.

Mario Taracena se abraza aquí con el diputado Galdámez, una de las figuras más señaladas de la actual y la pasada Legislaturas. (Foto: Wilder López/Soy502)
Mario Taracena se abraza aquí con el diputado Galdámez, una de las figuras más señaladas de la actual y la pasada Legislaturas. (Foto: Wilder López/Soy502)

Es una pena que las elecciones de 2015 no dieran como resultado una parte de la élite política con la capacidad de llevar la antorcha reformista. Nos tuvimos que conformar con Taracena. Con alguien a quien es difícil creerle hasta cuando dice la verdad y que al final del día quizá haga más daño que bien a la causa. 

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*Las opiniones publicadas en las columnas son responsabilidad de su autor, no de Soy502

01 de junio de 2017, 05:06

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