La tierna historia de un perro ciego y su lazarillo

Hoshi es un perro esquimal norteamericano de 11 años que hace poco fue operado por un glaucoma ocular, por lo que quedó completamente ciego, pero no solo. Zen es su inseparable amigo y lazarillo, con quien protagonizan tiernas fotografías que son publicadas en Instagram.

Zen, un perro de la raza pomerania que vagaba sucio por las frías calles de Spokane, en Washington fue adoptado por Paulina Pérez. Llegó a la casa seis meses antes de la operación de Hoshi. Además Zen sufría de un edema pulmonar, estrechamiento de la tráquea y un agrandamiento del corazón, por lo que Hoshi lo ayudó a adaptarse a su nuevo hogar.

  • RECOMENDADO:

Debido a la avanzada enfermedad de Hoshi, los veterinarios debieron extirparle los dos ojos, pero por ser un perro adulto, no le fue sencillo acostumbrarse a su nueva condición y Zen decidió devolverle el favor convirtiéndose en su lazarillo.

Decidimos darle a Zen el rol de guía. Les unimos en una misma correa, pero aunque les pongamos en correas separadas, se vuelven a juntar
Paulina Pérez
, dueña de los perros.

Ahora, Zen y Hoshi son inseparables y han generado una amistad que les permite a los dos ser felices.

Ante la tierna historia, sus dueños decidieron abrir una cuenta en Instagram para difundirla, donde hasta hoy tienen más de 15 mil seguidores que se emocionan con cada imagen que su dueña publica en la red social.

  • LEE TAMBIÉN:

* Con información de El Comercio

06 de septiembre de 2016, 13:09

cerrar