Y tú, ¿necesitas ir al psicólogo del dinero?

¿Comprar te hace sentir culpable? ¿Eufórico? Sería bueno que pienses por qué. (Foto: Servicios)

¿Comprar te hace sentir culpable? ¿Eufórico? Sería bueno que pienses por qué. (Foto: Servicios)

Si piensas que esto solo es para los que están locos por el dinero, lamento informarte que todas las personas tenemos desórdenes financieros. La única diferencia es que unos lo reconocemos y otros no. 

Un desorden financiero es una conducta que afecta tu salud emocional, en torno a tu manejo del dinero.

Según el Dr. Brad Klontz del Instituto de Psicología Financiera, el identificar estos desórdenes es el primer paso para cambiar. 

Puedes visitar www.yourmentalwealth.com/assessment para tomar un examen gratis que te ayudará a encontrar tus problemas. Para picarte un poco, te comparto algunos de los desórdenes más comunes: 

1. El comprador compulsivo

Muchas personas han quebrado por no poder resistirse a las gangas o los antojos. (Foto: Servicios agencia)
Muchas personas han quebrado por no poder resistirse a las gangas o los antojos. (Foto: Servicios agencia)

Si sueles comprar cosas sin pensarlo mucho y luego te sientes culpable, solo para repetir el ciclo, puede que este sea tu caso. 

La compra compulsiva está usualmente asociada con ansiedad, depresión, autoestima baja, desórdenes alimenticios y uso de substancias para huir del estrés. 

2. El acumulador 

Los "hoarders" pueden poner en peligro su misma vida. (Foto: YouTube/Hazmat Solution)
Los "hoarders" pueden poner en peligro su misma vida. (Foto: YouTube/Hazmat Solution)

En inglés, el término es hoarder y se usa para señalar a quien acumula "chunches" sin control, por si algún día sirven. Este tipo de persona tiene dificultades para decidir qué tirar y qué conservar. A menudo acaban guardando todo tipo de cosas, desde botellas hasta ropa que no usan desde hace 20 años.

Este desorden es más común en las personas que han pasado por etapas de escasez como guerras, desempleo, o pobreza prolongada. 

3. El adicto al trabajo

¿No sales de la oficina? ¿Te llevas trabajo a casa? (Foto: López Doriga Digital)
¿No sales de la oficina? ¿Te llevas trabajo a casa? (Foto: López Doriga Digital)

Si no te gusta tu trabajo pero a la vez te sientes culpable si no estás trabajando y como resultado trabajas demasiado, puede que este desorden esté en tu vida.  

El workaholic usa el trabajo para ignorar alguna herida emocional o baja autoestima. Según varios estudios, estas personas suelen estar insatisfechas con sus relaciones familiares y amistades. A veces sienten que no tienen propósito en la vida. 

4. El niño financiero

La dependencia financiera es peligrosa. (Foto: Servicios)
La dependencia financiera es peligrosa. (Foto: Servicios)

Si eres adulto y recibes dinero para cubrir tus gastos de algún familiar, amigo o gobierno, sin hacer ningún trabajo a cambio, puede que caigas en esta categoría. La dependencia financiera usualmente va acompañada de un resentimiento del quien recibe la plata hacia quien la da, pues rara vez estos "regalos" se otorgan sin alguna forma de manipulación. Las personas que padecen este desorden con frecuencia ven reducidas su motivación interna y su creatividad.

5. El salvador 

Si ayudas a tus hijos, amigos y conocidos con dinero pero pones tu propia estabilidad financiera en riesgo --y lo resientes un poco-- es posible que este desorden te esté afectando. Con frecuencia los salvadores financieros alimentan y promueven hábitos negativos en las personas a quienes ayudan. Por cierto, los salvadores financieros son las personas más dulces del mundo.

6. El que está en negación 

Si tan solo pensar en tu presupuesto o calcular cuánto gastaste el mes pasado te causa estrés, puedes caer en esta categoría. Estas personas prefieren no pensar ni hablar de dinero para evitar la ansiedad que esto genera. A pesar que este comportamiento ofrece calma en el presente, con frecuencia tiene efectos terribles en las finanzas a largo plazo.  

7. Infidelidad financiera 

Si le escondes tu realidad financiera a tu pareja, puedes arruinar la relación. (Foto: Servicios Agencia)
Si le escondes tu realidad financiera a tu pareja, puedes arruinar la relación. (Foto: Servicios Agencia)

Cuando no le dices a tu pareja que compraste ese gustito que tanto querías o ahorras, inviertes, prestas o recibes dinero en secreto, puede que estés siendo infiel en este aspecto. 

Este desorden con frecuencia afecta la base de la relación, que es la confianza. 

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21 de junio de 2018, 18:06

*Las opiniones publicadas en las columnas son responsabilidad de su autor, no de Soy502
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