Accidente en Nahualá: La familia Méndez llora a 3 seres queridos

Los familiares y amigos de la familia Pérez Méndez dieron el último adiós a sus seres queridos que perdieron la vida en el accidente de bus en Nahualá, Sololá donde fallecieron 19 personas entre ellos Matilda Pérez Escobar de 57 años, Ana María Méndez Pérez, 36, y Carlos Méndez del Cid, 18, quienes regresaban de sus vacaciones en Tacaná.

“Matilde era como mi mamá, yo le contaba de todo a ella” dice entre sollozos Miriam Carmen, cuñada de Pérez Escobar. En este difícil momento, busca consuelo abrazando a los tíos y primos que se han reunido en el comedor “Valle Verde”, que por años fue propiedad y fue atendido por la misma Doña Maty,  en la zona 1 de la capital.

Se han retirado todas las mesas del pequeño restaurante para el velorio. Los tres féretros fueron colocados uno al lado del otro junto a arreglos de flores de todos tamaños. El cuarto se ha llenado rápidamente de familiares, amigos, clientes y llanto.

Entre los presentes están Kenet y Dana Méndez Pérez, hijos de Ana María. Sobrevivieron al accidente del autobús con heridas leves y ninguno de los dos pudo imaginar que tendrían que presenciar la muerte de su propia madre, su abuela y su primo.

“Los despertamos a la una de la mañana ahí en Tacaná y nos fuimos a las dos de la mañana”, recuerda Kenet, de 13 años. Después del desastre quedó inmóvil con sus pies enredados entre trozos doblados de metal. “Les costó mucho sacarme porque tenía los pies trabados. El chofer y un bombero me sacaron de ahí”, aseguró.

“Cuando vi, el autobús estaba dando vueltas”, cuenta Dana una niña de 12 años que está cursando sexto primaria. “La gente no podia respirar. Lo único que me acuerdo es que una muchacha me sacó”, comenta.

Bebió agua y esperó frente al lugar del desastre con la esperanza de ver a alguien de su familia salir. Cuando vió que a su hermano lo estaban sacando los bomberos, se apresuró a reunirse con él, y ahí se quedó en compañía del único familiar que le quedaba.

Mientras un hombre canta y clama al cielo acompañado de un teclado,  Justo Pérez Roblero, hermano de Matilde, reparte pan y café a los asistentes. Consternado por el accidente dice que espera que el fallecimiento de sus seres queridos sea un llamado de atención para las autoridades.

Así tal vez las autoridades pongan más controles en las carreteras. Le pedimos a las autoridades que pongan sus ojos en este tema para que no se sigan perdiendo más vidas como las de hoy
Justo Pérez Roblero
, hermano de Matilde

Los cuerpos partieron al medio día a San Marcos, a la aldea Valle Verde, de donde es oriunda la familia, para ser finalmente enterrados. Aún no han decidido que hace con el local de Doña Maty cuando todo termine.

29 de marzo de 2016, 18:03

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