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Una corrección filosófica a la reforma tributaria

Tras las leyes tributarias siempre hay una concepción filosófica del Estado, del trabajo y de los deberes y derechos del individuo en la sociedad. (Foto: Nuestro Diario).

Tras las leyes tributarias siempre hay una concepción filosófica del Estado, del trabajo y de los deberes y derechos del individuo en la sociedad. (Foto: Nuestro Diario).

Se aprobó el decreto 19-2013. El mismo corrige algunas de las deficiencias de las llamadas Ley Antievasión II y Ley de Actualización Tributaria, los decretos 4-2012 y 10-2012, respectivamente. 

Se oyen las críticas al 19-2013. Lo peor es que las mismas salen de quienes son artífices principales de los decretos que causaron el problema

El ex ministro de Finanzas, Pavel Centeno, fue uno de los creadores y principales impulsores de la Reforma Tributaria. (Foto: Nuestro Diario).
El ex ministro de Finanzas, Pavel Centeno, fue uno de los creadores y principales impulsores de la Reforma Tributaria. (Foto: Nuestro Diario).

Carlos Barreda, diputado de la UNE, es otro de los creadores de la reforma, diseñada desde la administración anterior. (Foto: Nuestro Diario).
Carlos Barreda, diputado de la UNE, es otro de los creadores de la reforma, diseñada desde la administración anterior. (Foto: Nuestro Diario).

En el fondo, el problema principal es filosófico. Quienes redactaron el 4-2012 y 10-2012 piensan que la administración tributaria debe ser policía y el adeudo tributario es una obligación que se impone y se cumple so pena de cárcel. Esa postura es de la Edad Media o bien de gobiernos totalitarios como los de Stalin, Hitler o Castro. 

La obligación tributaria requiere de ciertos elementos para su existencia y validez. La obligación tributaria requiere que la prestación (el dinero que usted paga) sea establecido en función de las necesidades del Estado, no de los caprichos del gobernante de turno

Adicionalmente, la deuda tributaria requiere el cumplimiento de los principios tributarios constitucionales, que son generalidad, igualdad y capacidad de pago, para configurar así un tributo justo y equitativo y un sistema tributario justo y equitativo. Claro, quienes redactaron el 4 y 10-2012, de principios sabrán poco. 

No me extraña que defiendan poco sustentado ahora, su desacierto. 

Nuestro sistema tributario no es, ni por asomo, justo y equitativo y mucho menos responde a los principios de generalidad, igualdad y capacidad de pago.
Mario E. Archila
, abogado tributarista

En la aplicación, la deuda tributaria tiene carácter de adeudo civil. Esto es en el sentido de no poder ser penado con cárcel. El delito se comete por el ardid, engaño o fraude utilizado para evitar su pago, no en el hecho de pagar distinto a lo que la Administración cree que se debe. 

Es así que el derecho tributario responde a los principios constitucionales más elementales, pues su aplicación afecta de manera directa los ámbitos de libertad, propiedad y consecución de los fines propios de cada ser humano. Por dicha injerencia es que la administración tributaria debe quedar mucho más constreñida en el ejercicio de sus funciones que cualquier otra administración pública. 

Dicho esto, es claro que nuestro sistema tributario no es, ni por asomo, justo y equitativo y mucho menos responde a los principios de generalidad, igualdad y capacidad de pago. 

Es vital que pensemos en cambios profundos para lograr el apego a estos principios y demos el paso clave en la estructuración de un sistema tributario correcto, constitucional, legal y moralmente hablando, poniendo sobre la mesa la pregunta principal a ser respondida: ¿CUÁLES NECESIDADES SON REALMENTE DEL ESTADO Y ESTAMOS DISPUESTOS A PAGAR COMO CIUDADANOS? 

11 de diciembre de 2013, 11:12

*Las opiniones publicadas en las columnas son responsabilidad de su autor, no de Soy502
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