Lucía Samayoa relata su historia "lejos de casa"

Esta es la historia de la desaparición de Lucía Samayoa, contada por ella misma. (Foto: Archivo/Soy502)

Esta es la historia de la desaparición de Lucía Samayoa, contada por ella misma. (Foto: Archivo/Soy502)

Lucía Samayoa publicó en la revista Look Magazine el relato de las horas de angustia que vivió cuando fue secuestrada el 5 de octubre del año pasado y de cómo fue liberada dos días después en Izabal. 

En la narración, en primera persona, Lucía cuenta que cuando tuvo un momento libre durante la mañana en sus clases en la Universidad de San Carlos, aprovechó para solicitar información sobre la carrera de veterinaria. "Es uno de los últimos edificios de la Universidad", detalla.

  • LA NOTICIA DE SU SECUESTRO

Mientras se acercaba al inmueble, unos hombres que realizaban una encuesta sobre productos nuevos la invitaron a probarlos. La joven detalla que perdió el conocimiento después de probar "un pastelito y un jugo de manzana 'natural'".

Siempre he ayudado a llenar encuestas y esta vez no fue la excepción. Era una encuesta como cualquier otra en donde probé un pastelito que iba a estar a la venta y un jugo de manzana “natural”. En menos de un minuto, después de probar el jugo de manzana “natural”, perdí el conocimiento.
Lucía Samayoa

En la narración, Lucía cuenta que al recobrar la consciencia todo fue muy confuso. "No podía hablar, ni llorar y menos gritar". Luego de cumplir una serie de exigencias fue liberada sin que ella supiera dónde. 

Al solicitar ayuda, las personas reconocieron su rostro, ya que su fotografía se había vuelto viral en las redes sociales y toda Guatemala hablaba sobre el secuestro. De inmediato, las autoridades se hicieron cargo de reunirla con su familia.

Mensaje para las redes sociales

Lucía cierra su relato con una crítica a las redes sociales, aunque inicialmente se mostró muy agradecida por el apoyo, luego fue objeto de ataques y de cyberbullying.

Porque si hubiera terminado en tragedia sería una mujer más asesinada, pero como no terminó en tragedia muchos usuarios de redes sociales tomaron el papel de detectives y sin prueba alguna comenzaron a sacar conclusiones que no eran ciertas y a tacharme con nombres que hieren.
Lucía Samayoa

Con mucha crudeza concluye: "Estamos tan acostumbrados a leer y escuchar de asesinatos y secuestros, que cuando ocurren y no tienen una tragedia como final, lo primero que se les viene a la mente es 'seguramente se fue de fiesta', 'fijo se escapó con el novio'. Y solo puedo pensar: 'Lo siento si esperaban un cadáver, lo siento por no aparecer muerta, o mutilada. Lo siento si no hubo un final triste'”.

*Con información de www.lookmagazine.com

23 de enero de 2017, 14:01

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