Visa al infierno: guatemaltecos y mexicanos esclavizados en EE.UU.

Miles de guatemaltecos y mexicanos trabajan en condiciones infrahumanas en granjas en Estados Unidos, principalmente las famosas "marisqueras", donde los migrantes, que llegan con visa temporal de trabajo, laboran hasta por 18 horas sin descanso y con salarios inferiores a los legales, pocos han denunciado estos maltrados y aquellos que lo hacen pagan las consecuencias. (Foto: BuzzFeed)

Miles de guatemaltecos y mexicanos trabajan en condiciones infrahumanas en granjas en Estados Unidos, principalmente las famosas "marisqueras", donde los migrantes, que llegan con visa temporal de trabajo, laboran hasta por 18 horas sin descanso y con salarios inferiores a los legales, pocos han denunciado estos maltrados y aquellos que lo hacen pagan las consecuencias. (Foto: BuzzFeed)

Cerca de 100 mil trabajadores de México, Guatemala, las Filipinas y Sudáfrica ingresan a los Estados Unidos anualmente con visas H-2, con las cuales tienen un permiso temporal para trabajar en ese país, pero muchos de ellos son llevados hacia una verdadera esclavitud.

Una investigación realizada por Buzzfeed News relata la historia de una inmigrante mexicana que vivió todo tipo de maltratos y amenazas, lo cual permitió descubrir que muchos de estos trabajadores sufren hasta abusos sexuales y con pocas posibilidades de denunciar, pues temen perder el beneficio.

Una visa H-2 es de trabajo temporal, la cual se le otorga a cualquier persona en el mundo que desee laborar en Estados Unidos en empresas debidamente autorizadas y que tienen permiso por el Departamento de Trabajo de ese país de contratar personal extranjero ya que las plazas no fueron ocupadas por estadounidenses.

Los trabajos comunes son para personal de limpieza de hoteles, reforestación de parques nacionales, recolección de fruta, mantenimiento de parques, trabajo doméstico, empleados de parques de recreación, personal de servicio, entre otros.

Los trabajos más cotizados para los migrantes. (Foto: Buzzfeed)
Los trabajos más cotizados para los migrantes. (Foto: Buzzfeed)

La historia de Marisela

Marisela Valdez dejó a sus dos hijos en México y se fue a trabajar a Estados Unidos de forma legal para pelar cangrejos de río en la empresa L.T. West, cuando su visa de trabajo fuese aceptada. Comenzó a vivir en un remolque en mal estado, sucio, lleno de insectos y ratones, pero no le importó, su objetivo era ahorrar y enviar dinero para su familia. 

Unas semanas después de empezar el trabajo, mientras iban de compras, Valdez y una compañera, Isy Gonzalez, conocieron a Trey y Travis Manuel, unos mellizos de la zona y acordaron salir el fin de semana.

Cerca de la medianoche del sábado siguiente, cuando terminó el turno en la planta, los mellizos buscaron a las dos mexicanas para salir. Travis recuerda que ni bien las mujeres subieron a su auto, ellas empezaron a decir algo como “el patrón está enojado.” 

Este es el lugar donde viven los empleados migrantes de West. (Foto: BuzzFeed)
Este es el lugar donde viven los empleados migrantes de West. (Foto: BuzzFeed)

Poco después, se dieron cuenta de que los estaba siguiendo en una camioneta. Trataron de perder de vista la camioneta cuando un patrullero los detuvo y un oficial de Policía les pidió los documentos a los hermanos. 

Las mujeres comenzaron a llorar. Travis trató de calmarlas, y les aseguró que estaban en Estados Unidos. “No hay forma de que se las lleven”, les dijo, pero se equivocó, ya que el hombre de la camioneta era Craig West, el jefe de las mexicanas. “Son dos de mis chicas”, dijo y pidió al oficial: “Asústalas”.

Según el informe policial, la Policía trajo a las mujeres, que tenían alrededor de 20 años, a la Comisaría donde McGee les advirtió que nunca dejen el campo de West de nuevo o que podrían terminar muertas, les sugirió que podrían ser deportadas si vuelven a dejar la propiedad de West sin su permiso.

Poco después de las dos de la madrugada, liberaron a las mujeres que tuvieron que volver a West, un lugar donde, según dicen las mujeres y el gobierno mexicano, a los trabajadores se les quita sus pasaportes.

Las mujeres dijeron haber estado prisioneras, obligadas a trabajar por poco dinero, y que eran a menudo acosadas por West, que les pedía que mostraran sus pechos, y que les insistía que tener sexo con él era la única forma de salir de la pobreza

Foto: Buzzfeed
Foto: Buzzfeed

Marisela ha trabajado durante los últimos 20 años en esta empresa, esclavizada y recibiendo un pago inferior al legal, pero aún así es mucho más de lo que podría ganar en México.

Muchas mujeres han denunciado acoso sexual y que han recibido amenazas que perderán su trabajo o serán deportadas. Se identificó a más de 800 personas que durante los últimos 10 años indicaron que sus pasaportes fueron confiscados, se les privó de libertad y otros recibieron amenazas de muerte.

Quienes denuncian este tipo de amenazas son ingresados a una lista negra, y de esta forma pierden la oportunidad de encontrar otros trabajos.

Guatemaltecos no denuncian

Soy502 consultó con la jefa de la Comisión Nacional del Migrante Guatemalteco (Conamigua), Alejandra Gordillo, sobre alguna denuncia de este tipo, pero señaló que si bien se conocen de abusos, “los guatemaltecos no denuncian por temor a perder la visa ya que es muy difícil conseguirla”.

“Hay fincas de fincas”, dijo mientras explicaba que en el Departamento de los Estados Unidos ha identificado empresas que no pueden contratar migrantes ya que han sido acusadas de abusos. Pero si hay maltratos, los guatemaltecos se los aguantan porque estas empresas les pagan muy bien. 

Gordillo explica que en Guatemala se da un problema de estafa. “Ni siquiera salen del país, les prometen que tendrán trabajo, les cobran exámenes médicos y han pagado hasta 12 mil quetzales por nada. Tenemos 50 casos”, concluyó.

30 de julio de 2015, 12:07

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