*Causa ajena al COVID-19

  • Guate

Covid-19 agudiza precariedad y hambre en Guatemala, según estudio

  • Por Fredy Hernández
17 de junio de 2020, 09:06
Muchas familias han perdido el sustento y han tenido que salir a las calles a pedir ayuda en los centros urbanos, pero la situación es más grave en el interior del país. (Foto: Wilder López/Soy502)

Muchas familias han perdido el sustento y han tenido que salir a las calles a pedir ayuda en los centros urbanos, pero la situación es más grave en el interior del país. (Foto: Wilder López/Soy502)

Guatemala es un país con un gran número de personas de escasos recursos que apenas logran alimentarse, lo que provoca desnutrición y mortandad, especialmente en las áreas alejadas de los centros urbanos.

La Asociación Contra el Hambre en Centroamérica publicó recientemente un estudio llamado “La COVID-19 duplica el número de personas sin alimentos en Guatemala”, donde expone la situación de las familias que están en riesgo.

Según el informe 1,200,000 personas necesitan ayuda alimentaria de urgencia, en un país de 17 millones de habitantes. Son 570,000 más que a principios de año, como consecuencia de la pérdida de medios de vida relacionada con la pandemia.

A finales de mayo, se reportaron más de 15,000 casos de desnutrición aguda infantil, cifra que supera el total de casos registrados durante 2019.

La emergencia sanitaria afecta la seguridad alimentaria de miles de personas en Guatemala. La falta de ingresos, unida a un posible colapso del sistema sanitario, si el ritmo de contagios sigue como hasta ahora, provocaría un aumento de la desnutrición aguda infantil, además de poner en riesgo la vida de miles de madres y niños ante la falta de atención médica.

“Los servicios de salud se han enfocado durante más de dos meses a las acciones para prevenir la Covid-19, razón por la cual los servicios regulares de atención a la salud materna e infantil no se han brindado con regularidad, lo cual pone en riesgo la salud de este sector tan importante de la población”, explica Jessica Coronado Aguilar, coordinadora de nutrición y salud del equipo de Acción contra el Hambre en Centroamérica.

Además, el informe detalla que Guatemala, con un sistema de salud débil y fragmentado, donde los servicios médicos especializados se concentran en pocos centros urbanos, no garantiza el acceso universal necesario para hacer frente a la crisis sanitaria de la Covid-19.

Si bien las cifras de contagio sitúan a Brasil y Perú como nuevo epicentro de la pandemia en América Latina, su impacto puede ser aún mayor en países como Guatemala, que se caracterizan por la baja inversión pública, falta de infraestructura sanitaria adecuada y grandes brechas en el acceso a los sistemas básicos, incluidos los de salud.

“Más de la mitad de los hogares de Guatemala están teniendo dificultades para acceder a los mercados y cuatro de cada diez familias están usando estrategias de adaptación que las dejan en peor situación, como la pérdida de ahorros o la venta de algunos activos de los que dispongan”, explica Angela Naletilic, directora adjunta de Acción contra el Hambre en Centroamérica.

“Nos preocupa especialmente la zona del Corredor Seco, donde se están aumentando los casos de desnutrición aguda entre niños y niñas menores de cinco años y donde las consultas externas y los servicios de prevención de la desnutrición han dejado de funcionar con normalidad desde que se declaró la pandemia”, añade Naletilic.

Con más de 10,000 casos confirmados de coronavirus, Guatemala pertenece a una región que podría contar con 29 millones de pobres más al final de la pandemia, agrega el informe.

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*Con información de Acción Contra el Hambre en Centroamérica 

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