16/05/2021

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Covid-19: familia reclama cuerpo de familiar enterrado en basurero

  • Por Angélica Medinilla
05 de febrero de 2021, 05:02
El cuerpo de Carlos Carrillo debe quedarse en el basurero hasta por cuatro años (Foto ilustrativa: Getty Images)

El cuerpo de Carlos Carrillo debe quedarse en el basurero hasta por cuatro años (Foto ilustrativa: Getty Images)

Carlos Enrique Carrillo García, de 45 años, murió por coronavirus en junio del 2020. Él fue el primer fallecido por Covid-19 en la aldea Chocolá, municipio de San Pablo Jocopilas, en Suchitepéquez. Su cuerpo fue enterrado en basurero y siete meses después todavía permanece en ese lugar.

Los fallecidos por coronavirus debían ser enterrados en áreas de los cementerios de cada localidad. Al momento de registrarse el primer fallecimiento todavía existían dudas entre la población, pues las autoridades municipales no habían establecido el área destinada a víctimas de la pandemia. 

Cuando iban a enterrar el cadáver de Enrique Carrillo en el cementerio, un grupo de pobladores llegó para impedirlo. Su cuerpo fue enterrado en un basurero.

"Mi hermano no es un perro, me lo fueron a tirar al basurero", dijo entre lágrimas su hermana Remigia Carrillo. "Si hay que demandar, lo vamos a hacer, porque estamos inconformes con lo que pasó", aseguró en junio.

Los familiares indicaron que algunas personas se aglomeraron y amenazaron con machetes para impedir que sepultaran a Carlos Carrillo en el cementerio.

“Lamentablemente nosotros no llegamos a tiempo. No hubiéramos dejado que lo metieran en ese pequeño agujero que realizaron. No es un trato digno para un ser humano. Qué triste que nuestras autoridades de la aldea y del municipio no hayan respetado el dolor de la familia”, expresó Jacinto Son, cuñado de la víctima.

Investigación

Según establece el artículo 115 del Código de Salud, las inhumaciones e incineraciones solo pueden realizarse en cementerios debidamente autorizados. 

Mario Rivera, director del Área de Salud de Suchitepéquez, indicó que el caso está siendo investigado por el Ministerio Público (MP). "Entregamos toda la documentación que el área de salud tiene con respecto al tema y a la Fiscalía corresponde esclarecer lo ocurrido", señaló.

La Fiscalía Municipal de Samayac tiene dos denuncias bajo investigación por la inhumación en un terreno baldío: una fue presentada presentadas por la Policía Nacional Civil (PNC) de San Pablo Jocopilas el 9 de junio y otra acusación realizada por los hermanos del fallecido el 15 de junio.

La exhumación del cuerpo de Carlos Carrillo no se ha realizado. El MP argumenta que el artículo 39 del Reglamento del Código de Sanidad determina que "las exhumaciones no pueden hacerse antes de 4 años si el enterramiento hubiere sido efectuado en el suelo y de 6 años si se hubiere efectuado en nicho".

De acuerdo con la Fiscalía, en este caso ya se estableció la causa de muerte -por Covid-19- y debe esperarse el tiempo que indican los protocolos y normativas de salud.

Las posturas

Tras las denuncias de los familiares, las autoridades municipales se pronunciaron al respecto.

Felix Monroy, presidente de la Empresa Campesina Asociativa (ECA), responsabilizó al alcalde Melvin Macario por lo sucedido. Monroy dice que el 28 de abril, personal del Ministerio de Salud le compartió el protocolo para enterrar a pacientes con coronavirus.

El presidente de ECA explicó que había pedido a Macario que se estableciera un área. Él le solicitó que se utilizara el cementerio "antiguo" para fallecidos por Covid-19, pero no se llegó a un acuerdo.

El alcalde aseguró que en reuniones del Centro de Operaciones de Emergencia (COE) se decidió enterrar a fallecidos por Covid-19 en los cementerios de cada aldea.

"Lamentablemente un grupo de vecinos impidió el ingreso del féretro. El tiempo corría y era apremiante, por tal razón el presidente de la ECA tomó la decisión de enterrar a la persona en el basurero", declaró Macario.

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Siete fallecidos

El alcalde señala que en el municipio de San Pablo Jocopilas han muerto siete personas por coronavirus, de quienes tres eran originarias de la aldea Chocolá.

"Fue por desconocimiento de la población, por temor, falta de información que no dejaron enterrar a la persona en el cementerio. Con todo lo que sucedió, la gente comprendió y dejó enterrar a los demás en el cementerio", afirmó Macario.

El cuerpo de Carlos Carrillo tiene siete meses enterrado en el basurero y tendría que estar en ese lugar durante 141 meses más para cumplir con los protocolos. Mientras tanto, los familiares suplican que se realice el traslado a un cementerio.

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