05/12/2021

Los datos críticos para conocer la calidad de una encuesta

  • Por Alexis Batres
01 de mayo de 2015, 05:17
El ciclo electoral en Guatemala comienza y con él las encuestas que miden la intención de voto de los guatemaltecos, pero ¿en cuáles se puede confiar? (Foto: Imagen con fines ilustrativos/Archivo)

El ciclo electoral en Guatemala comienza y con él las encuestas que miden la intención de voto de los guatemaltecos, pero ¿en cuáles se puede confiar? (Foto: Imagen con fines ilustrativos/Archivo)

La época de elecciones viene acompañada de encuestas de intención de voto que tratan de reflejar cuáles son los candidatos que cuentan con la preferencia de los guatemaltecos.  

Estas mediciones han sido controversiales, pues no todas han sido certeras en sus vaticinios y no todas son de igual calidad. Hay empresas que se dedican a hacer encuestas con métodos estadísticos fiables y entidades que publican sondeos parcializados. ¿Cómo distinguir entre unas y otras? 

Soy502 consultó con dos expertos en la materia: Gustavo Arreola, experto en estadística y coordinador del Informe de Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y Juan Pablo Pira, consultor de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asíes).

Estos son los detalles que los guatemaltecos tienen que considerar de las encuestas de opinión que medirán la intención de voto. 

¿Quién hace la encuesta?

Lo más importante es el origen de la encuesta, es decir, la empresa o institución encargada de levantar el muestreo y de presentar los resultados. En Guatemala existen diversas compañías que se dedican a hacer este trabajo. 

Juan Pablo Pira señala que cualquiera puede inventarse una empresa y colocarla como fuente de un estudio. Para evitar problemas de credibilidad, la encuesta publicada debe indicar quién es el responsable del trabajo y quién lo encarga.

Si lo hizo un partido político, no es necesariamente malo, a veces lo hacen para medir intención de voto, pero hay otros que lo hacen como estrategia de campaña
Juan Pablo Pira
, consultor de Asíes

Gustavo Arreola detalla que un factor determinante es saber si es un Campo Pagado o una encuesta de opinión publicada con datos. “El origen de la encuesta, posiblemente es lo más importante a tomar en consideración”, agregó.

¿Cuántos fueron entrevistados?

Para Arreola, una encuesta bien estratificada y que posiblemente tenga mayor representación con población indígena debería entrevistar a 3 mil 500 personas como máximo. Pira señala que podría ser entre 1 mil 200 y 2 mil 500 lo correcto.

Más grande no quiere decir mejor. Una encuesta que dice que entrevistaron a 6 mil gentes puede tener errores de muestreo muy grandes o no es cierto. Una encuesta es muy costosa y 6 mil entrevistas no solo sería oneroso sino que tomaría demasiado tiempo
Juan Pablo Pira
, consultor de Asíes

Fecha de las entrevistas

Por lo regular, la fecha para las entrevistas es determinante ya que se debe hacer en un momento donde se calcule que la situación política al presentar los resultados sea la misma que cuando se inició el proceso. “Por ejemplo, hay que evitar lo sucedido con Alejandro Sinibaldi, quien ya no es candidato del PP”, agregó Pira.

El experto de Asíes destaca que una encuesta no debe tardar más de 10 días en hacerse y presentar resultados. “La encuesta presentada hoy, debe tener fecha de realización de la semana pasada, por ejemplo”, añadió.

¿A quién se entrevistó?

Se pueden obtener diferentes resultados de preguntas hechas a ciudadanos comunes, empadronados o que tengan intenciones de votar. “Esa diferencia se percibe en cuántos votos nulos o en blanco se obtiene en la encuesta, por eso unas encuestas tienen más porcentaje en ese rubro que otras”, dijo Pira.

Se debe revisar también si la entrevista fue dirigida a diferentes grupos de edades, por ejemplo jóvenes entre algunos rangos de edad, hombres y mujeres. 

¿Cómo se entrevistó?

Pira señala que un factor determinante es el lugar donde se hace la encuesta y cómo se hace. La respuesta de una persona que fue entrevistada en la puerta de su casa es muy diferente de quien se encontraba en la calle.

Además, debe explicarse la técnica de la entrevista, refiere Pira, es decir si se utilizó una papeleta simulando el voto, si se preguntó a viva voz, o si fue se pidió que se escribiera el nombre. “Lo más efectivo es que sea con papeleta, ya que a mucha gente le puede avergonzar su candidato, no lo dirá abiertamente, pero sí lo marcaría en la boleta”.

¿Qué se preguntó?

Los guatemaltecos también deben prestar atención al tipo de preguntas que se hacen. La más común es “Si las elecciones fuesen hoy ¿por quien votaría?”, Arreola explica que existen encuestas que realizan preguntas sesgadas o tendenciosas que buscan provocar respuestas determinadas.

Un tipo de pregunta confusa puede ser “¿Por quién no votaría?” o “¿Quién le simpatiza menos?”. Arreola refiere que este tipo de preguntas tienen un doble propósito: una es encontrar resultados y la otra colocar al candidato como si se tratara de un producto de consumo para posicionar la marca del partido.

Encuestas no deben influenciar

Pese a que las encuestas intentan reflejar la opinión de las mayorías, para Arreola no debe ser un factor de influencia para los guatemaltecos y para ello es necesario que cada quien se forme su propio criterio y que no se deje llevar por estas publicaciones.

Muchas preguntas están asociadas al mercadeo y ahí es donde cabe preguntarse ¿Hasta que punto la política se convierte en un producto y no en debate? Las personas, lejos de dejarse llevar por una encuesta, deben discutir las propuestas y no solo quedarse en la superficialidad en términos del mercado
Gustavo Arreola
, experto en estadística del PNUD

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