01/08/2021

Eta y Iota: Familias atrapadas, sin alimentos y vivienda

  • Por Jessica Gramajo
22 de diciembre de 2020, 05:00

Cuevas del Cerro es una de las comunidades afectadas por las tormentas Iota y Eta. Se trata de 7 familias que lo perdieron todo y que además, ya estaban ahogadas por una deuda de más de 3 millones de quetzales con Fontierra.

⭐️ Síguenos en Google News dando clic a la estrella

Ubicado en el municipio de Chisec, Alta Verapaz, en la microregión Lomas del Valle, el paraje Cuevas del Cerro es uno de los lugares que más sufrió  por las inundaciones que azotaron al país en noviembre de 2020. Esta comunidad, organizada en la Asociación Nueva Vida, está compuesta por apenas 7 familias que suman 35 personas, la mayoría, niños.

Durante el paso de las depresiones tropicales los pobladores de las Cuevas del Cerro quedaron completamente incomunicados. Pasó más de una semana sin que nadie supiera que habían sido afectados. Sin comida e inundados por completo, debieron huir hacia las montañas para resguardar su vida.

En el lugar residen familias procedentes de los municipios de Tactic y Chisec, Alta Verapaz; de Ixcán y Playa Grande, Quiché, así como de Baja Verapaz y Petén.

La mayoría de las siembras en Chisec tuvieron daños. De las 183 comunidades que componen el municipio, 83 siguen bajo el agua o están incomunicadas. Incluso, el mismo municipio sólo tiene ingreso por Río Dulce, Izabal, luego que el paso quedó bloqueado por una inundación de varios metros de profundidad.

De acuerdo con la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), mas de 243 mil personas aún continúan en albergues no oficiales, en casa de sus familiares o con amigos, luego que sus viviendas quedaran completamente hundidas, o fueran arrasadas por el agua y la fuerza de las lluvias provocadas por los dos fenómenos naturales.

  • MIRA AQUÍ LA PRIMERA PARTE

Su ropa estaba mojada, los insectos los atacaban. A duras penas lograron rescatar algunas pertenencias. Desde el cerro observaban cómo sus viviendas eran sumergidas en el agua. Sus animales de granja morían ahogados, sus siembras desaparecieron, no quedó nada.

“Se veía que el agua salía desde abajo de la tierra. Además de la lluvia, una gran correntada entró por el camino principal, donde antes era el camino de terracería, de allí era donde más entraba el agua. Subió bien rápido, no logramos salvar casi nada”, lamentó Magadalena Yat Gue, residente de Cuevas del Cerro.

cuevas del cerro, eta, iota, chisec, alta verapaz, fenómenos naturales, viviendas inundadas, población en riesgo, enfermedades, agua empozada, guatemala, soy502, jessica gramajo, wilder lópez
Lograron rescatar pocas cosas, otras las han ido recogiendo de todo lo que llegó de otras comunidades, pero sus condiciones son precarias. (Foto: Wilder López/Soy502)

Era de madrugada cuando corrieron al cerro. Les dolía todo, pero nada tenía que ver con los piquetes o los golpes que sufrieron, el dolor era y sigue siendo interno, les duele el corazón. No logran entender cómo fue que, de un momento a otro, la vida que habían construido, está bajo el agua.

Las personas no tenían lujos, en la comunidad aún no llegaba la luz y cocinaban con leña. Sus viviendas eran de madera y lámina, el piso era de tierra. Sin embargo, era su hogar, todo lo que tenían, el lugar donde formaron una familia y han visto crecer a sus hijos.

cuevas del cerro, eta, iota, chisec, alta verapaz, fenómenos naturales, viviendas inundadas, población en riesgo, enfermedades, agua empozada, guatemala, soy502, jessica gramajo, wilder lópez
Algunas viviendas en el lugar quedaron completamente destruidas. (Foto: Wilder López/Soy502)

En diez años, desde que llegaron a residir en el paraje, nunca habían sufrido de inundaciones. Es más, esperaban la lluvia con ansias para que les ayudara a sus siembras y les permitiera juntar agua, por eso fueron sorprendidos, jamás imaginaron que terminarían incomunicados y con sus casas bajo el agua y sus siembras destrozadas.

“Estuvimos una semana sin alimentos y sin que nadie supiera de nosotros. Nuestros esposos buscaron la manera de salir de aquí, pero no se podía porque todo estaba inundado”, narró Juana Chocoj Laj, residente del lugar.

Según comentaron, los hombres subieron al cerro, pretendían desde allí buscar un camino para avisar las condiciones en las que se encontraban, pero al llegar a la cima se dieron cuenta que todo estaba inundado, no había a dónde ir. Aún así, lograron comunicarse con una aldea vecina, cuyos habitantes informaron que ellos estaban atrapados.

cuevas del cerro, eta, iota, chisec, alta verapaz, fenómenos naturales, viviendas inundadas, población en riesgo, enfermedades, agua empozada, guatemala, soy502, jessica gramajo, wilder lópez
Parece un lago, pero no lo es, es una inundación que cubre varios kilómetros a la redonda y ha incomunicado al paraje Cuevas del Cerro, en Chisec, Alta Verapaz. (Foto: Wilder López/Soy502)

Después de ello, les llevaron ayuda. Empleados municipales, personeros de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) y privados, caminaron durante más de una hora cargando bultos para llegar a la comunidad más cercana, la cual también estaba incomunicada. Luego, remaron durante una hora y media en canoa para entregarles los víveres.

También Aero Club y agencias de Estados Unidos (EE.UU.) les entregaron alimentos. Para ir a recogerlos, fabricaron balsas con las que cruzaron el agua empozada, algunas madres aprovecharon para llevar a sus hijos a casa de otros familiares.

cuevas del cerro, eta, iota, chisec, alta verapaz, fenómenos naturales, viviendas inundadas, población en riesgo, enfermedades, agua empozada, guatemala, soy502, jessica gramajo, wilder lópez
Construyeron balsas para comunicarse con otras comunidades y transportar sus víveres. (Foto: Wilder López/Soy502)

El problema es que toda la ayuda llegó durante las primeras semanas. Ya pasó un mes y la comida se les está agotando. No tienen más que dos mudadas y están comenzando a enfermarse.

Vidas en riesgo

Todos los residentes de Cuevas del Cerro sobrevivieron a la inundación, pero ahora comienza la lucha por sobrevivir a la miseria. Tienen hambre y se están enfermando por consumir agua contaminada, por los mosquitos y los hongos.

cuevas del cerro, eta, iota, chisec, alta verapaz, fenómenos naturales, viviendas inundadas, población en riesgo, enfermedades, agua empozada, guatemala, soy502, jessica gramajo, wilder lópez
Las personas ahora viven prácticamente bajo el agua, cuando antes era un camino de terracería y bosque. (Foto: Wilder López/Soy502)

Si bien el agua ya comenzó a bajar y la mayoría de las casas están a flote, la inundación los mantiene incomunicados. No tienen servicios de salud cerca y para llegar a ellos, se tendría que remar durante una hora hasta donde está seco, luego buscar y pagarle a alguien que los lleve al pueblo. El viaje no les bajaría de 50 quetzales, recursos con los que no cuentan.

Están padeciendo de diarreas por consumir el agua contaminada. De fiebres y dolores de cabeza por los piquetes de mosquitos, y de hongos en la piel, por la contaminación del agua.

“Yo estuve a punto de morir. Me comenzaron a doler los pies por estar caminando tanto en el agua y sentía que me pesaba el corazón por el dolor de haber visto que se me fueron mis cosas”, manifestó Juana Choj Laj, una de las residentes del lugar.

La mayoría no tiene zapatos y, aunque los tuvieran, caminan entre el agua y el lodo. Los pies se les ven hinchados y llenos de piquetes. El Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) no ha llegado con ellos, ya que solo están atendiendo a los que se encuentran en albergues, según reconoció Julia Barrera, vocera de esa dependencia.

cuevas del cerro, eta, iota, chisec, alta verapaz, fenómenos naturales, viviendas inundadas, población en riesgo, enfermedades, agua empozada, guatemala, soy502, jessica gramajo, wilder lópez
Andar descalzos caminando entre el lodo y el agua contaminada les está provocando hongos en la piel. (Foto: Wilder López/Soy502)

Mientras que otro de los vecinos indicó que los niños son los que más han padecido de fiebres, si bien, a ellos se les está privilegiando con los alimentos, la comida es escasa y los mosquitos los están afectando bastante, sin olvidar que están consumiendo agua contaminada, porque no tienen de donde más agarrar.

Además, el agua acercó a animales como los cocodrilos, que cada noche llegan a la población en busca de alimentos. O bien, los atacan cuando las personas están tratando de pescar, porque, a pesar que en el lugar no había lagunas, ahora hay peces.

No van a evacuar

Las autoridades les pidieron evacuar, pero no lo harán, no quieren dejar sus pertenencias, lo único que tienen es su terreno.

“Nos dijeron que evacuáramos, que buscáramos una escuela o algo, pero está muy retirado y así no podemos venir a ver las pocas cosas que nos quedaron. Tampoco podemos ir con familiares porque sabemos que es otro gasto más, no queremos ir a causar molestias, sólo nos van a soportar una o dos semanas ¿y después qué hacemos?”, manifestó Chocoj Laj.

Otra preocupación es que no podrían ayudar a las familias con quienes podrían ir a pernoctar, ya que se quedaron sin nada. 

cuevas del cerro, eta, iota, chisec, alta verapaz, fenómenos naturales, viviendas inundadas, población en riesgo, enfermedades, agua empozada, guatemala, soy502, jessica gramajo, wilder lópez
Los residentes de Cuevas del Cerro se niegan a evacuar, en el paraje está su vida. (Foto: Wilder López/Soy502)

El alcalde de Chisec, Fidensio Lima Pop, explicó que por más difícil que parezca entender la posición de los residentes de Cuevas del Cerro, sus razones son muy sencillas: “Sus pequeñas casas construidas con madera, es lo único que tienen, son su tesoro”.

“Es bien sencillo entender por qué no quiere salir la gente. Allí han nacido, han crecido, han luchado por tener un pedazo de tierra y lo que ellos tienen, esa casita que vieron es su fortuna y no quieren dejar su tesoro. Es todo lo que tienen y por eso no lo quieren dejar”, detalló.

Una de las soluciones inmediatas que se está por implementar, es la construcción de un albergue en Cerro Alto, muy cerca de la comunidad inundada, ello con el propósito de que pueden ir a sus hogares para ver sus pertenencias y que cuando el agua regrese a su nivel, puedan regresar y volver a comenzar.

Lima Pop dijo que están gestionando proyectos para apoyarlos en la reconstrucción de sus hogares, pero ello dependerá de la ayuda que les brinde el Gobierno Central proporcionando láminas y otros insumos. “Si ellos no nos apoyan, vamos a tocar las puertas a nivel nacional, y si es necesario, a nivel internacional, como ya los hemos estado haciendo”, manifestó.

Mientras tanto, Juana aseguró que van a permanecer allí, en la comunidad donde viven desde hace diez años. “Todas nuestras cosas ya se fueron en el agua y ahora sólo nos resta aguantar”, sentenció.

  • ENCUENTRA AQUÍ LA SEGUNDA PARTE:

Comentar
cerrar