12/06/2021

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El misterio de "Angie", el hombre que vivía bajo el puente del metro que colapsó

  • Con información de El País
15 de mayo de 2021, 17:05
Miguel Córdova quería estar muerto, especialmente para su familia. (Foto: AFP)

Miguel Córdova quería estar muerto, especialmente para su familia. (Foto: AFP)

Miguel Cordoba huyó de su pueblo Olcuatitán, en Tabasco, a los seis años, según asegura. Se subió a un tráiler que lo dejó en el lago de Texcoco, a unos 30 kilómetros al noreste de la capital mexicana. Después se fue a Guanajuato, a Monterrey, a Tijuana, y así se fue moviendo por el resto de la República, buscándose una vida.

A Miguel, ahora de 36 años, le gusta que lo llamen "Angie", en honor a su abuela Angélica. Vivía debajo de la columna que se quebró y provocó la tragedia del metro de la ciudad de México, el 3 de mayo. Y hasta hace poco, además de estar muerto para su gente, era uno de los individuos invisibles para la capital: un indigente.

"Angie" pasó de estar muerto a que pusieran precio por su cabeza. El canal de noticias, Ruido en la Red, lo entrevistó un día después del accidente como un testigo más de lo sucedido, pero su testimonio, crítico, coherente y sensato, según miles de comentarios en las redes, lo encumbró hasta convertirse en un fenómeno viral. "Angie", de repente, era el hombre más conocido de la avenida Tláhuac.

Un empresario y ex subsecretario de Turismo, Simón Levy, llegó a ofrecer hasta 8,000 pesos (unos 400 dólares) a quien diera con su paradero. Y como si se tratara de una criatura exótica, comenzó la cacería.

Cuando despertó a la mañana siguiente de aparecer en medios, "Angie" no sabía qué estaba pasando. Se tomaban fotos con él, lo invitaban a comer. En su vida nadie le había tratado con tanta amabilidad. La reportera que lo entrevistó en video aquel día, y que lo siguió días después, Ruth Muñiz, cuenta que lo encontraron en shock.

Un vecino de una tienda lo había invitado a pasar y le había prometido dinero: 15,000 pesos (750 dólares). “Para alguien que ha sido invisible tanto tiempo, esto no le parece normal. Estaba realmente asustado”, recuerda Muñiz.

La noticia no tardó en llegar a Tabasco. Su familia había enterrado a Miguel Córdova hacía siete años y ahora su cara estaba en todos los noticieros. Según los familiares, la Fiscalía estatal les había entregado en 2015 un cuerpo descuartizado con el nombre de Miguel, de características similares, hasta con el mismo tatuaje, pero con el rostro desfigurado. Estos días, las autoridades han reabierto la carpeta de investigación ante semejante escándalo. 

Pero, los motivos por los que "Angie" huyó de su casa no están claros. Su familia ha ofrecido diferentes versiones de lo sucedido: que se fue a los 18 años -y no a los 6, como él asegura-, al huir de un seminario en Tabasco por un posible homicidio. Otros lo han llegado a vincular con un problema con el crimen organizado e, incluso, con la muerte de su padre. 

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