23/10/2020

  • Para Llorar

Operadora del 911 regaña a mujer minutos antes de morir ahogada

  • Por Soy502
01 de septiembre de 2019, 15:09
La mujer falleció sin que pudiera ser auxiliada por los bomberos. (Foto: CNN) 

La mujer falleció sin que pudiera ser auxiliada por los bomberos. (Foto: CNN) 

Debra Stevens estaba trabajando en su ruta normal de entrega de periódicos en Fort Smith, Arkansas, cuando las crecientes aguas de las inundaciones alcanzaron su camioneta.

La última y desesperada llamada al 911 de la mujer de 47 años, que entregaba el diario Southwest Times Record, llegó a las 4:38 de la mañana del 24 de agosto. Fue una súplica por ayuda que duró 22 minutos de pánico, con una telefonista que el Departamento de Policía de Fort Smith admitió que sonaba “insensible e indiferente a veces”.

La operadora ignoró a la víctima. (Foto: epmundo.com)
La operadora ignoró a la víctima. (Foto: epmundo.com)

Tengo una emergencia 

“Tengo una emergencia, una emergencia severa”, dijo Stevens a la persona. “No puedo salir y estoy muerta de miedo, señora. ¿Puede ayudarme, por favor?”

Stevens, aterrorizada, le dijo una y otra vez a la persona que la atendió que iba a morir por el rápido aumento del agua. Lloró y preguntó repetidamente cuándo llegaría la ayuda. Ella no sabía nadar, dijo. Tuvo problemas para describir su ubicación. Dijo que no quería morir.

“No vas a morir”, le dijo la telefonista en un audio emitido por la policía esta semana. “No sé por qué te estás volviendo loca… Te estás volviendo loca, no estás haciendo nada más que perder tu oxígeno allí. Así que cálmate”, insistía la operadora.

Stevens dijo que estaba entrando agua en su auto. Pronto arruinaría su nuevo teléfono.

“¿Realmente te importa tu nuevo teléfono?”, le preguntó la socorrista vía telefónica. “Estás allí llorando por tu vida. A quién le importa tu teléfono”, le reclamó.

Stevens dijo que no vio el agua en el camino. Se le apareció de repente. Ella seguía disculpándose. El agua comenzaba a llegar a su pecho, dijo. Podía ver gente a lo lejos mirándola. Probablemente se estén riendo, alcanzó a decir.

“Señora, lo siento”, gritó Stevens.

La aterrada víctima dijo en un momento que necesitaba vomitar, pero ni así la operadora cambió su actitud.

“Bueno, estás en el agua, puedes vomitar”, dijo la despachadora. “No va a importar”.

Llorando sin control, Stevens le pidió a la operadora que rezara con ella.

“Sigue adelante y comienza la oración”, le respondió.

“Por favor, ayúdame y sácame de esta agua, querido padre”, dijo Stevens. Nuevamente se disculpó por sonar grosera, pero tenía miedo.

“Esto te enseñará la próxima vez que no conduzcas en el agua”, le respondió la telefonista.

Stevens insistió en que no vio las aguas de la inundación. Había trabajado en su ruta por 21 años y nunca había experimentado algo así.

“No sé cómo no lo viste. Tenías que pasar por encima. El agua simplemente no apareció”.

En este lugar murió Debra Stevens:

Habían pasado 15 minutos cuando la operadora empezó a tomar otras llamadas. La policía dijo que muchos residentes varados necesitaban ayuda esa mañana.

Stevens siguió llorando. La operadora trató de describir a los bomberos la ubicación de la mujer varada.

“Estoy hablando por teléfono con ella”, dijo. “Se está volviendo loca”, se escucha.

Aproximadamente 18 minutos después, la telefonista le preguntó a un socorriste si podía ver la camioneta de Steven. “Negativo”, respondió el hombre. Había confusión sobre su ubicación.

Stevens lloró incontrolablemente.

“Señorita Debbie, tendrá que callarse”, dijo la trabajadora del 911. “¿Puede tocar la bocina?”.

“Mi bocina está muerta”, dijo Stevens. “Todo está muerto”.

El agua subía por encima de la puerta de su camioneta, dijo. “Oh, señor, ayúdame”, gritó. Aún en ese punto, se le dijo que los rescatistas la estaban buscando.

“Oh, Dios mío, mi auto comienza a moverse”, gritó Stevens.

Despedida a Debra Stevens. (Foto: Fox 13)
Despedida a Debra Stevens. (Foto: Fox 13)

“Está bien, escúchame, lo sé”, dijo la telefonista. “Estoy tratando de conseguir tu ayuda… Sé que tienes miedo. Solo espera por mí porque tengo que atender otras llamadas”.

Stevens comienza a gritar. Dijo que no podía respirar.

“Estoy hablando por teléfono con ella en este momento”, dijo la operadora a un rescatador. “Ella se está volviendo loca”.

“Voy a morir”, dijo Stevens.

“Señorita Debbie, está respirando bien porque me está gritando. Así que cálmese. Sé que está asustada. Espere por mí”, insistía la trabajadora.

Hasta que Stevens no vuelve a hablar.

“¿Señorita Debbie? ¿Señorita Debbie?” dijo la operadora. “Oh, Dios mío. Parece que ahora está bajo el agua”.

La llamada finalizó a las 5 a.m. hora del Este.

Los equipos de rescate llegaron a la camioneta de Stevens unos 58 minutos después. Intentaron revivir a Debbie Stevens sin éxito.

La policía de Fort Smith dijo en un comunicado que lanzó la grabación de audio de la llamada “con gran renuencia” después de las solicitudes de los medios de comunicación.

“La grabación contiene el audio de los últimos momentos de una persona moribunda, así como la interacción entre ella y la operadora del 911”, dijo el comunicado.

“Y aunque la respuesta de la operadora a este evento extremadamente tenso y dinámico suena insensible e indiferente a veces, se están haciendo esfuerzos sinceros para localizar y salvar a la señora Stevens”.

La primera llamada de Stevens durante la emergencia fue a su suegra, dijo la policía. Luego marcó el 911 desde su teléfono celular.

Las unidades de bomberos y policías de Fort Smith fueron inundadas con llamadas al 911 de personas atrapadas en las aguas de la inundación, según el comunicado. La dificultad de Stevens para describir su ubicación e inundaciones limitó la capacidad de los socorristas para comunicarse con ella, según el comunicado.

“Estoy desconsolado por esta trágica pérdida de vidas y mis oraciones están con la familia y amigos de Debra”, dijo el jefe de policía Danny Baker en un comunicado.

“Todos nuestros socorristas que intentaron salvar a la señora Stevens están angustiados por el resultado. Para cada uno de nosotros, salvar vidas es la esencia de quiénes somos y por qué hacemos lo que hacemos. Cuando no tenemos éxito, duele”.

La familia Stevens no respondió a múltiples solicitudes de CNN para hacer comentarios.

El portavoz de la policía, Aric Mitchell, dijo que la operadora del 911 había renunciado el 9 de agosto. Estaba trabajando su último turno la mañana de la tragedia.

“El incidente ciertamente nos llevará a analizar las políticas dentro de nuestra Unidad de Comunicaciones existente, pero no hemos completado una revisión en este momento para hacer determinaciones específicas”, dijo Mitchell.

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