Beatriz Colmenares

Después del fuego del volcán, el llanto de los niños migrantes

“En río revuelto, ganancia de pescadores”. Así dice el viejo refrán. Y en este país, como siempre, las aguas están convulsas.A la tragedia del Volcán de Fuego la reemplazó el drama de los niños migrantes separados de sus padres al llegar a Estados Unidos. No nos habíamos secado aún las lágrimas por las personas que lo perdieron todo en la erupción, cuando empezó a brotar el llanto por las familias separadas en la frontera norte.  Por un lado, están aquellos que

Beatriz Colmenares

La aldea inventada de Delia Bac y otras fechorías similares

La diputada Delia Bac nos hizo regalarle un tramo carretero de Q1.9 millones. Nuestra generosidad con ella y otros funcionarios es incalculable.A la legisladora le subsidiamos, hace ocho años, 760 metros de cemento hidráulico para que los clientes de “Bello Horizonte”, el spa de su propiedad, lleguen sin mayores obstáculos al establecimiento.Esta obra se diseñó para El Paxtal, una aldea que solo existe en la imaginación de Bac y sus allegados. Pero otras comunidades reales de Sumpango no tienen más vías

Beatriz Colmenares

Guatemala merece más, mucho más

La respuesta a la tragedia causada por la erupción del Volcán de Fuego ha sido cualquier cosa, menos eficiente.Más de una semana después de que el flujo piroclástico enterrara a comunidades enteras no hay certeza de cuántas personas perdieron la vida. El alcalde de Escuintla, Abraham Rivera, estimaba en una entrevista radial que, a ojo de buen cubero, sólo en San Miguel Los Lotes los desaparecidos podrían sumar más de 300.[attach_entity|type=inline_element|id=228105]Pero la CONRED habla de 197 personas de las que no se tiene noticia en

Beatriz Colmenares

El volcán que nos desnuda

Retumba el Volcán de Fuego. La devastación se desplaza a 60 kilómetros por hora. El flujo piroclástico acaba con todo lo que encuentra a su paso. Los relatos de los sobrevivientes estrujan el corazón. Lo han perdido todo.Familias enteras desaparecen sin dejar rastro. No sabemos cuántas. Quizá nunca se conocerá la magnitud de la tragedia. Y quizá también, cuando pasen los días, el área del desastre termine siendo un improvisado camposanto sin tumbas ni cruces.[attach_entity|type=inline_element|id=227380]¿Le resulta familiar la historia? Sólo
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