Julio Serrano Echeverría

Nuestros gobernantes y el marido agresor

Es una pandemia y es un infierno. Todos conocemos un caso reciente de violencia entre parejas. Todos hemos pasado por ahí y el dato es obsceno: la mayoría de los agresores son hombres, la inmensa mayoría de las víctimas, mujeres.Tristemente, horrorosamente es verdad, es una de las enfermedades más malditas y difundidas en una sociedad machista: el círculo de la violencia lo toca todo.Un amigo me lo dijo en el contexto más duro de escucharlo, frente a la fiscalía de

Julio Serrano Echeverría

Joaquín Orellana: una partitura viva y un corazón inmenso

Eran casi las ocho de la noche. Nos disponíamos a ir a cenar con Ale cuando en un semáforo un anciano toca la ventana del carro desesperadamente. Y entender la desesperación en segundos es bastante complicado. Abrimos la ventana pensando que estaba en el semáforo pidiendo dinero quizá, dinero  desesperado. Y no. “Disculpe, ¿ustedes no van como por el Intecap?”, nos pregunta justo cuando el semáforo da verde y no sabemos muy bien qué pasa. Damos la vuelta a la

Julio Serrano Echeverría

Los líderes

Decimos con frecuencia que estamos ante una crisis de falta de liderazgos, y se siente, no es del diente al labio. Cuando el cobarde presidente Jimmy Morales sale hablando “como representante de la unidad nacional” se sabe que ese señor es cualquier cosa, literalmente, menos un líder.Pero bien, hay que dejar de tener miedo a nombrarlos, y sí, hay líderes, hay nuevos liderazgos que tenemos que acompañar con criticidad.En la cuadra sabemos quién es, en el aula también, en la

Julio Serrano Echeverría

El cáncer de doña Zoily, la corrupción y los huracanes del Caribe

Vivir en casa “ajena” es una de las grandes constantes habitacionales de Guatemala. Tener casa propia es un privilegio de muy pocos y es  una mezcla del arduo trabajo de alguien y algo de suerte.En alguna de mis múltiples mudanzas por esta ciudad, una de la época de estudiante, viví en casa de doña Zoily, una señora luchadora, arrecha sería la palabra justa.Estaría por llegar a los sesenta años doña Zoily , vivía del alquiler de dos habitaciones de su
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