Julio Serrano Echeverría

Vivir bajo la lluvia

Ha empezado el invierno. La lluvia deja brillando el asfalto y la luz es tenue, los cielos grises tienen una extraña sed de sol que apenas entendemos quienes quedamos debajo, grises también, mojados también, los que nos vemos reflejados en los charcos mientras caminamos.[attach_entity|type=inline_element|id=179210]El tráfico se vuelve lento, el calor en los carros aumenta y vuelve a aparecer el viejo hábito de limpiar el windshield con el anverso de la mano.[attach_entity|type=inline_element|id=179211]Lo que está al otro lado de la ventana son

Julio Serrano Echeverría

Amar en las calles de Guatemala

Un amigo artista argentino, Ezequiel Steinman, hizo hace varios años una audio guía erótica de Montevideo. Pidió voluntariamente a los vecinos de la ciudad que narraran los puntos donde habían tenido encuentros sexuales y a partir de ello armar una audioguía de la ciudad, encontrándote con esas esquinas y sus historias, en pleno espacio público.[attach_entity|type=inline_element|id=178206]Entendiendo que en Guatemala hablar de sexo así, digamos, con fines artísticos o estéticos, con fines sensibles, provocaría la ira de, por lo menos, un grupo de

Julio Serrano Echeverría

Réquiem por el pastor de cabras

Quedan muy pocas cosas silvestres en esta ciudad. Queda muy poco rastro de la vida espontánea en estas calles.Murió el pastor de cabras, don Carlos Ramírez. Murió atropellado por un camión que huyó luego del, cómo podríamos llamarle, ¿accidente?, ¿homicidio?, ¿altercado? Don Carlos está muerto y cuentan los testigos que quienes primero lo sintieron fueron las cabras.La imagen: un cuerpo tirado en el suelo, quizá convulsionando, paralizado, yéndose, muriendo en una esquina de la zona 5, y ante él, el

Julio Serrano Echeverría

La gente "del interior" o por qué todos venimos de "ahí dentro"

Las ciudades crean sus propias historias y sus maneras de contarlas.Tiene su propia retórica la ciudad para hablar de los suyos, de los otros y de nosotros.Siempre lo he dicho y me gusta repetirlo, el interior del país es ese lugar donde naciste vos, donde nacieron tus papás o donde nacieron tus abuelos. No hay pierde: eso que los capitalinos llaman "el interior" es, en realidad, todo.Las historias se repiten una y otra vez. “Para las vacaciones nos íbamos a
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