Vic García

#TrágicoGT

Arterias congestionadas por el colesterol de las ciudades. Cuatro ríos de acero, plástico y caucho estancados hasta donde llega la vista y hacia los cuatro puntos cardinales. Hacia el sur, la Aguilar Batres socada; hacia Occidente, La Rúsvel hasta atrás. Hacia el norte, la Martí colapsada y hacia Oriente, Carretera a El Salvador intratable. ¡Ay, Carretera a El Salvador! Cuánta vida se está quedando allí…  Nuestra ciudad, un corazón a punto del infarto. Siempre he pensado que en caso de la inminente

Vic García

La suma de las pequeñas cosas

Decidí empezar a escribir esta columna porque necesitaba hacer algo que me diera ilusión (aunque ahora mismo lo que siento es una angustia inenarrable porque ya me pasé del deadline). Así que sepa el lector que estas líneas están escritas con ilusión.Estaba viviendo una vida desabrida, emocionalmente sosa, había perdido la capacidad de apreciar las famosas pequeñas cosas, que sumadas se convierten en una gran cosa, la más grande de las cosas quizá, el pegamento de nuestra felicidad.Empecé a reparar

Vic García

Los X-Men de la moral

Cualquier tipo de sensación que lo haga sentir único, especial, diferente, por encima del resto de los mortales. Eso que a usted, paladín de su propia causa y héroe de su misma batalla, lo hace ver por encima del hombro a quien aún practica un hábito que usted eligió dejar. Eso que lo hace a usted clase aparte, la salsa del taco, el gallo del palenque, el colmillo de oro en la dentadura. Esa posición en la vida desde la

Vic García

El maldito calorcito

Cada vez que escucho a alguien decir “ala, ya se siente el calorcito de Semana Santa, qué rico, ¿verá?", me debo contener las ganas de zamparle un periodicazo en el hocico.Vamos a ser así de enfáticos para empezar. Para mí lo de “la calor” es un tema serio, uno de esos malestares disfrazados de bienestares. Como la guerra, saca lo peor del ser humano y como el guaro, lo peor de mí. Pero a la gente le gusta el jodido
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