Los avances que no se pueden perder en el Ministerio de Salud

Carlos Soto es el nuevo ministro de Salud. (Foto: Ministerio de Salud)

Carlos Soto es el nuevo ministro de Salud. (Foto: Ministerio de Salud)

Las consecuencias de la crisis política que desató Jimmy Morales al intentar expulsar del país a Iván Velásquez van mucho más allá de las sanciones diplomáticas. 

Hay también daños internos, como el que podría derivarse de la renuncia de la ex Ministra de Salud, Lucrecia Hernández, cuya gestión marcó avances importantes en el manejo de una cartera que ha sido uno de los botines más apetecidos del gobierno.

La ex ministra siempre tuvo enemigos dentro del gobierno, en especial los diputados que se dedican a defender los intereses de los grandes proveedores del Ministerio y que hoy sin duda se relamen los bigotes.

Algunas de las primeras decisiones del nuevo ministro, Carlos Soto, encienden las alarmas. Por ejemplo, que se haya anunciado el desmantelamiento –“reorganización” la llaman- de la Unidad de Transparencia o que regresen a la cartera varios funcionarios cuestionados. 

La gestión de Hernández no fue perfecta, pero sí se cambios que Soto no puede desechar:

1. La lucha contra los sindicatos corruptos

El Ministerio de Salud ha sido saqueado por las redes criminales de los numerosos sindicatos de salud que esquilman al sistema en las nóminas y las bodegas. Los funcionarios siempre les han tenido miedo y los han dejado crecer. 

Hernández los enfrentó y Soto debe perseverar en esa lucha.  Los trabajadores de la salud pública tienen derecho a condiciones laborales dignas, pero no a sacar raja de los recursos destinados a proteger la salud.

2. Controles en los hospitales

Durante la gestión de Hernández se reveló que los hospitales del país carecían de los más elementales procesos administrativos, por ejemplo un sistema de controles para inventarios.

Hernández hizo equipo con el sector privado reunido en Fundesa para remediar esta situación.  Un equipo de consultores de primer nivel diseñó un sistema de procesos y ayudó a implementarlo en 7 de los 44 hospitales de referencia del país.

El nuevo ministro debe extender ese sistema y mejorarlo: ningún retroceso puede ser tolerado en esa área.

3. Modelo incluyente en Salud

El Modelo Incluyente en Salud, MIS, que ya existía Hernández buscó fortalecer, debe mantenerse ya que se deriva de una visión y una estrategia preventivas de la salud.  Para mejorar los índices, lo más importante es incrementar el acceso en el primer nivel de salud, no en los hospitales. Esta no es una lucha de los salubristas de hoy, sino de hace mucho tiempo.

Ojalá la razón prevalezca y Soto demuestre, con acciones, que la lucha contra la corrupción continúa y se fortalece en un Ministerio que tiene una misión sagrada -la salud de los guatemaltecos- y no está para enriquecer a los mismos de siempre.

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*Las opiniones publicadas en las columnas son responsabilidad de su autor, no de Soy502

11 de septiembre de 2017, 05:09

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