Cinco lecciones que el MP debe sacar del caso de Pavel Centeno

La Fiscal General, Thelma Aldana, no quiso afirmar en conferencia de prensa cómo murió el ex ministro de finanzas Pavel Centeno. Ofreció, eso sí, una investigación exhaustiva e imparcial de ese operativo fallido.

Es crucial que esta investigación se realice cuanto antes y que las circunstancias de la muerte de Centeno se aclaren en detalle y de manera irrebatible, pues el Ministerio Público se está jugando la credibilidad en este caso. Si hubo errores, y es evidente que los hubo, hay que reconocerlos, corregir y seguir adelante.

Aquí una lista de los fallos que saltan a la vista y algunas propuestas para enmendar el rumbo.

1. ¡A usar los chalecos!

Según los reportes iniciales, tanto el agente policial como el fiscal que resultaron heridos presentaban varias balas en el tórax. En la conferencia, Aldana indicó que la Fiscalía Especial Contra la Impunidad, FECI, cuenta con chalecos blindados a disposición de los fiscales, y que ojalá, tras este incidente, los funcionarios se persuadan de que es necesario usarlos.

Según me confirmaron agentes de la FECI, es cierto que hay chalecos. Por ende, refrendamos lo dicho por la Fiscal, con una acotación. Si los fiscales no se persuaden de buena gana de que deben usarlos, habrá que implementar sanciones administrativas para que no se arriesguen.

También sería conveniente que el MP, la CICIG y el Ministerio de Gobernación revisaran si disponen de equipo de seguridad suficiente para todos los elementos que participan en este tipo de operativos. No se trata solo de chalecos: también hay que evaluar la compra de cascos y demás utensilios.

Después de lo ocurrido en esta oportunidad, ninguna precaución sobra.

2. Crear protocolos

Tanto la Fiscal General como el Comisionado Iván Velásquez dijeron en conferencia que existen protocolos donde se establecen los procedimientos para este tipo de operativos. 

Sin embargo, yo hablé con agentes que trabajan en el terreno y en ese punto, sí le corrigieron la plana a los jefes. “Si existen, yo no los conozco”, fue su respuesta.

Urge crear estos protocolos y socializarlos con los agentes que van al terreno. Estos manuales deben contemplar varios puntos que en este caso son tema de discusión.

Por ejemplo, ¿cómo se maneja la comunicación con los guardias de los condominios donde se llega a allanar o ejecutar una captura? ¿Cómo se evita que ellos no alerten a los encartados?

Otro tema que preocupa es la forma de proceder al llegar a la puerta de estos personajes. ¿Cuándo hay que tocar y cuándo entran por la fuerza? ¿En dónde se coloca la autoridad, de frente, de lado? ¿Quién va adelante, quién detrás, quién habla? ¿Cuándo va el fiscal acompañado de agentes armados y cómo se procede con las armas?

En el caso de Centeno, he escuchado dos versiones acerca de cómo ocurrió el tiroteo.  Existe una versión según la cual el ex ministro abrió la puerta y desde ese momento disparó. Hay otra que indica que el ministro abrió tranquilamente, dejó a los agentes en la sala, pidió permiso para subir a su habitación y bajó armado, para abrir fuego.

La investigación deberá incluir una reconstrucción de hechos para determinar qué ocurrió exactamente.

En todo caso, ahí hay temas a considerar. Recuerdo que la ex Registradora de la Propiedad, Anabella de León, contó en algún momento que cuando llegaron a buscarla ella estaba en pijama y por eso, pidió tiempo para bañarse, arreglarse y hacer una maleta.

Cuando ella lo narró a los medios, me pareció pintoresco pero razonable que le concedieran esa deferencia, para no llevársela en camisón. Tras estos hechos, me lo pregunto. Tal vez lo correcto es detener a la persona, comprobar que no esté armada y conducirla como se encuentre, así sea en baby doll o negligé.

En todo caso, creo que podríamos ganar mucho adoptando las mejores prácticas de las instituciones policiales más reputadas del mundo. Creo que la cooperación internacional podría aportar ahí una ayuda vital, que no se traduce en dinero.

3. Mejorar la investigación previa

Se ha llegado a esperar tanto del MP y la CICIG, tras las audiencias de los casos más mediáticos, que muchas personas piensan que estas instituciones tienen super capacidades investigativas.

Por el contrario, yo estoy convencida de que aún adolecen de grandes carencias. Y entre más abarcan, menos eficientes se vuelven.

Esto se ha hecho evidente en este caso, donde el operativo tenía por objeto ubicar al gerente general de Bantrab, Ronald García, y terminó en un tiroteo inesperado. Para comenzar, resulta más que obvio que no se había realizado el trabajo investigativo básico: ni siquiera había vigilancia y seguimiento a García, para establecer con certeza si se encontraba ahí o no.

Si esta investigación previa se hubiera realizado, habría sido posible determinar que quien estaba viviendo en la casa de García era el ex ministro, Pavel Centeno. No sabemos si esto hubiera evitado la reacción de Centeno, pero es indudable que el MP hubiera mejorado su posibilidad de capturar a García, que hoy sigue prófugo.

4. Afinar la evaluación de riesgo

Durante la conferencia, tanto la Fiscal como el jefe de la CICIG dijeron que en este caso, los agentes se habían acercado a tocar la puerta de la vivienda allanada porque no esperaban una reacción violenta de un ejecutivo bancario.

Ahí también me parece que las autoridades calcularon mal el peligro. García solía desplazarse con un aparato ostentoso de seguridad y según sé, tenía amistades cuestionables. Si me preguntan a mí --y mi opinión vale lo que vale-- yo hubiera creído que más precauciones eran de rigor.

Claro, luego resultó que otro director de Bantrab a quien buscaban, Sergio Hernández, que tenía una fuerza de seguridad similar y las mismas amistades, se escondió, desarmado, en un basurero. 

Conclusión: hay que contar con expertos que hagan estos análisis con información precisa, no con "corazonadas".

5. Aprovechar la crisis

Tras casi 20 meses de arremeter contra las mafias incrustadas en el Estado, realizando innumerables allanamientos y capturas, este es el primer operativo que le sale francamente mal al MP y a la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala.

Sin embargo, no hay crisis que no presente conjuntamente una oportunidad.

En este caso, el desafío es mostrar una investigación que contenga informes científicos impecables, con peritajes técnicos que respalden sus conclusiones. Es importante que en esta investigación, el MP muestre las capacidades que tiene y sobre todo, que se muestre implacable. Si hubo errores, deben ser señalados y si corresponde, sancionados.

Hace algunos años, algo como esto hubiera generado una crisis política de dimensiones inimaginables. Gracias a la credibilidad de la que hoy gozan el MP y la CICIG, esto se logró evitar, por el momento. Pero resulta imprescindible que la Fiscalía demuestre que cuando ocurre un hecho lamentable como este, la institución es capaz de dar respuestas firmes y confiables a los ciudadanos.

La impunidad del pasado creció a la sombra de los rumores y las teorías de la conspiración que florecen gracias a la opacidad y al ninguneo institucional. Esto es lo que hay que evitar, a toda costa, en este caso.

02 de noviembre de 2016, 13:11

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