Una grave denuncia mancha la nueva fecha de la Champions

Una denuncia manchó la más reciente fecha de la Champions. (Foto: americatv.com.pe)

Una denuncia manchó la más reciente fecha de la Champions. (Foto: americatv.com.pe)

Se jugó otra jornada de Champions League y lo lógico sería hablar de ella, pero otro tema acapara las portadas: un árbitro ha denunciado ‘presiones’ para perjudicar al Barça en el clásico que se juega el 21 de noviembre en el Santiago Bernabéu.

Es un asunto grave, delicado y que, de confirmarse, metería al fútbol del mundo en un pozo. 

Que la FIFA es corrupta no es un secreto. A través de los años se han desarticulado grupos mafiosos que arreglan partidos. Todo el tiempo hay investigaciones al respecto, pero usualmente se trata de partidos ‘menores’, entre equipos de segunda y tercera división. Ahora, el tema salpica a los dos más grandes del fútbol mundial: FC Barcelona y Real Madrid

La denuncia se publicó en el diario catalán L’Esportiu, y afirma que un juez de línea recibió las órdenes de perjudicar al Barça por medio de sus decisiones, ya que era demasiado ‘peligroso’ que lo hiciera el árbitro central, quien es el que está en la mira durante los partidos. En ese sentido, es importante aclarar que el juez de línea también puede marcar tiros libres y penales, además de los fueras de juego. 

Las órdenes, según la noticia, llegan desde dentro de la misma comisión arbitral. La radio COPE incluso llegó a señalar a un culpable específico: José Ángel Jiménez, exárbitro entre 1985 y 1991 y actual vocal y portavoz de los árbitros de la Liga Española. Él mismo ya se defendió, aunque solo se ha referido a la denuncia como algo ‘kafkiano’ (totalmente absurdo). 

Por su parte, Miguel Ángel Cardenal, presidente del Consejo Superior de deportes, puso el caso en manos de la Federación Española de Fútbol, a quien le pide que lo resuelva cuanto antes. Cardenal se refirió a la denuncia como algo ‘gravísimo’ y ‘alarmante’, además de pedirle al árbitro que salga del anonimato. 

Así pues, estamos frente a un árbitro que ha preferido no dar la cara por temor a represalias profesionales y personales, lo cual agrava aún más el caso. Si por algún motivo la denuncia es totalmente falsa, el diario L’Esportiu habría cometido un pecado periodístico. Si, al final todo es verdad, tendríamos en nuestras manos un mundo de dudas sobre el funcionamiento del fútbol actual. 

¿Se podría comprobar que esto es un caso aislado? ¿Cómo podemos saber que esto no sucede en cada clásico o partido importante? No importa por dónde se mire, el caso es extremadamente grave y los encargados del fútbol español tienen que asumir la responsabilidad con mucha delicadeza y tratar el asunto como se debe. 

Ninguno de los dos equipos se ha pronunciado oficialmente, y lo único que hay son las declaraciones de la vicepresidenta económica del Barça, quien dijo que espera que la acusación no sea verdadera porque es ‘peligroso para el fútbol y su prestigio’. 

También habló Jacinto Vicente, abogado del denunciante anónimo, y aseguró que hay otros árbitros que han recibido la misma presión pero que no se han atrevido a contarlo. Vicente se rehúsa a dar cualquier tipo de pista sobre la identidad de su cliente, y admite que habrá mucha dificultad para que la investigación logre comprobar la veracidad del asunto. 

En conclusión, el fútbol español acaba de entrar en su momento más delicado en los últimos años, y para la afición solo queda esperar el desarrollo de la investigación. Sea cual sea el resultado, queda muy claro que hay gente que se ha olvidado por completo del objetivo único del fútbol: que la afición disfrute, sufra y grite, pero que sea con la verdad frente a sus ojos.

 

22 de octubre de 2015, 16:10

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