Japón venderá armas por primera vez después de medio siglo

El Primer ministro japonés Shinzo Abe ordenó levantar la prohibición de vender armas al extranjero. 

El Primer ministro japonés Shinzo Abe ordenó levantar la prohibición de vender armas al extranjero. 

Japón levantó este martes la prohibición de vender armas al extranjero que se había impuesto a sí mismo desde hace 47 años, en un contexto de tensión regional, sobre todo con China.

El gobierno de derecha de Shinzo Abe, aprobó una nueva doctrina en la materia para reemplazar a esta prohibición, anunció el secretario general del gobierno, Yoshihide Suga.

De ahora en adelante Japón podrá por ejemplo exportar material militar a los países que se encuentran a lo largo de vías marítimas por las cuales transitan las indispensables y vitales importaciones de petróleo y de gas niponas.

Según estas nuevas reglas, Japón no llevará a cabo exportaciones de armas que puedan representar una amenaza para la paz y la seguridad mundiales, y el gobierno se asegurará previamente contra todo riesgo de reexportación hacia un tercer país.

67
%
de japoneses se oponen a la exportación de armas.
Agencia de noticias Kyodo

¿Es compatible con la Constitución pacifista? 

Japón produce fundamentalmente municiones, fusiles de asalto, tanques, buques, cazabombarderos F2 y un hidroavión cuatrimotor de gran radio de acción, el US-2, que está tratando de vender, por ejemplo a India.

En 1967, durante la Guerra Fría, Japón había decidido prohibir las exportaciones de armas hacia los países comunistas, hacia los que se encontraban bajo un embargo de la ONU a las ventas de armas, y finalmente hacia los países involucrados en conflictos internacionales o que podrían estarlo.

Estas restricciones fueron reforzadas en 1976, desembocando en una prohibición total de las ventas de armas.

Pero a fines de 2011, Japón hizo una primera excepción en su autoprohibición, abriendo el camino a la participación de empresas niponas en proyectos de armamento con el extranjero.

Más que una prohibición, esta decisión representaba un veto casi moral que Japón asumía como país vencido, y en conformidad con el pacifismo de la Constitución impuesta por Estados Unidos, vencedor en 1947, según la cual Japón renunciaba "para siempre" a la guerra.

 

 

 

 

 

 

01 de abril de 2014, 08:04