John Kelly: el hombre en Washington que lidiará con Centroamérica

El general Kelly es un católico de Boston. (Foto: theyucatantimes.com)

El general Kelly es un católico de Boston. (Foto: theyucatantimes.com)

El embajador Todd Robinson lo hizo de nuevo, al llamar “idiotas” a los cuatro diputados que prestaron su nombre para pagar un "lobby" en Washington.

Mientras unos protestaban por la afrenta y otros reclamaban porque el embajador se había quedado corto, los "net centers" sucumbieron a un frenesí rabioso en redes sociales. Llegaron a falsificar este portal de noticias para difundir una noticia falsa: que había rodado la cabeza de Robinson en Washington y que lo habían echado a patadas, lo cual es mentira.

Entiendo el revuelo que provocan las declaraciones de Robinson, un embajador que suele pasar de las formas diplomáticas. Lo que no alcanzo a comprender es por qué sus enemigos acérrimos comen tantas ansias, como para violentar la ley suplantando la identidad de otros, cuando al embajador le quedan pocas semanas en el país. Ya se va, ¿cuál es el afán? Más que concentrarse en lo que él haya dicho, valdría la pena enfocarse en lo que viene, ¿no creen?

Aún no conocemos el nombre del próximo embajador (o embajadora), pero lo que sí sabemos es a quién le va a reportar en último término, quién llevará la batuta en Washington para los asuntos del Triángulo Norte y por ende, de Guatemala. Y esa persona es el general John Kelly, jefe del Departamento de Homeland Security.

En la reunión que Robinson convocó en la Embajada con representantes de varios medios, más allá de calificar la falta de inteligencia de unos congresistas, dijo dos cosas sustanciales: 1. que la administración Trump se mantiene firme en su apoyo al combate a la corrupción, a las instituciones que lo han librado y las personas que las encabezan; y 2. que el enfoque primordial del nuevo gobierno es garantizar la seguridad de los Estados Unidos.

La percepción de varias personas que asistieron a la cumbre de Florida es que en Centroamérica, quien realmente estará a cargo es Kelly, el responsable de Homeland Security, y no Rex Tillerson, el jefe del Departamento de Estado, una entidad que dicho sea de paso, ha perdido influencia en el gobierno de Trump. En otras palabras, el enforque, y el jefe, será militar, no diplomático. 

Precisa entonces entender las claves personales de Kelly. Nacido en Boston, es católico, de ascendencia irlandesa. Se aventuró en la marina mercante siendo adolescente y luego, en plena guerra de Vietnam, en 1970, se enlistó voluntariamente en el Cuerpo de Marines. Después de más de una década de servicio, cursó una maestría en la prestigiosa universidad jesuita de Georgetown (dicho sea de paso, de donde también es egresado Todd Robinson).

Kelly es un general de cuatro estrellas, con experiencia política y en el campo de batalla. Peleó en Irak y perdió a su hijo menor en combate, en Afganistán. Conoce muy bien Centroamérica porque antes de unirse al gabinete de Trump, era el jefe del Comando Sur, es decir, el máximo responsable militar de Estados Unidos en Centro y Sudamérica y el Caribe. 

De hecho, no es ningún secreto que esa experiencia es la que lo catapultó a su actual posición en Homeland Security. En reiteradas oportunidades, Kelly advirtió públicamente que organizaciones terroristas podían utilizar las rutas de los "coyotes" para ingresar yijadistas o armas de destrucción masiva a los Estados Unidos.

Como jefe del Comando Sur, es de suponer que Kelly estudió el tumultuoso contexto político de nuestra región. Que revisó innumerables documentos que identifican a las mafias que operan en nuestra área y sus capos. Que conoce el terreno donde se mueven y las rutas que utilizan los carteles de la droga, así como los traficantes de armas y personas. Y además, que ha tenido acceso a detallados reportes sobre la forma en que estas redes del hampa se vinculan, incestuosamente, con las altas esferas políticas, militares y económicas.

También tiene fama de hablar directo. Cuando le preguntaron si sus hombres podían tomar Bagdad, respondió así: "Por la gran diabla, estos son marines. Hombres como ellos mantuvieron Guadalcanal y tomaron Iwo Jima. Bagdad no es ni mierda" (Hell these are Marines. Men like them held Guadalcanal and took Iwo Jima. Baghdad ain't shit).

Es “pelado” como diríamos en Guatemala. De Florida, todos regresaron encantados con el don de gentes del Vicepresidente Mike Pence. Kelly no habló mucho. Dijo que "la seguridad va de la mano de la prosperidad" pero también soltó esta perla: “tenemos muy buena inteligencia, sabemos quiénes son los corruptos y dónde están” que reportó elPeriódico.

Advertidos estamos entonces, porque ese es el hombre que Trump eligió para lidiar con Centroamérica y que confirmaron con su voto 88 senadores.

Al buen entededor, pocas palabras. 

26 de junio de 2017, 05:06

cerrar