Misteriosa muerte de estrellas de mar en el oeste de EEUU

Millones de estrellas de mar están muriendo en los últimos meses en la costa oeste de Estados Unidos, de Alaska a California. 

Millones de estrellas de mar están muriendo en los últimos meses en la costa oeste de Estados Unidos, de Alaska a California. 

Millones de estrellas de mar están muriendo en los últimos meses en la costa oeste de Estados Unidos, de Alaska a California, encendiendo todas las alarmas de los biólogos, quienes resaltan la importancia de estos invertebrados en el ecosistema de esta zona.

Según los primeros análisis, todo indica que esta hecatombe comenzó en junio de 2013, afectando a varias especies de estrellas de mar que viven en el litoral y en cautividad, señala Jonathan Sleeman, director del centro de investigación de fauna salvaje del Instituto Estadounidense de Geofísica (USGS, en inglés), en una carta publicada en la web de este organismo federal.

Las dos variedades más perjudicadas son la Pisaster ochraceus, de color púrpura, y la Pycnopodia helianthoides, también conocida como Sol del mar, caracterizada por sus colores cambiantes. Esta última está considerada la estrella de mar más grande, con un diámetro que puede superar el metro.

Los síntomas detectados con más frecuencia son unas lesiones superficiales blancas que se extienden con rapidez, un debilitamientos general del animal, la pérdida de los brazos y la desintegración del cuerpo, que lleva a la muerte unos días después de los primeros síntomas.

Los científicos que supervisan desde hace décadas los ecosistemas de estas zonas no han podido determinar todavía las causas de estas muertes masivas.

"Pensamos que un elemento patógeno como un parásito, un virus o una bacteria podría estar infectando estas estrellas de mar y poner en peligro su sistema inmunitario, convirtiéndolas en vulnerables a infecciones bacterianas secundarias responsables de daños físicos observados", explica a la AFP Pete Raimondi, profesor de biología de la Universidad de California en Santa Cruz, uno de los principales científicos implicados en esta investigación.

Este fenómeno ya sucedió en el pasado, pero entonces fue asociado a un calentamiento de las aguas costeras, pero no es el caso en esta ocasión, apunta. Entonces también se sospechó de un agente patógeno que se habría desarrollado gracias al cambio de temperatura del agua, pero nunca se pudo ser confirmar.

 

 

01 de febrero de 2014, 10:02

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