Olvidados: la historia de los pacientes abandonados en los hospitales

“Mi vida es la calle papa”, dice Francisco Loaiza Chacón de 66 años mientras permanece recostado en la cama 19 en cuarto nivel del Hospital San Juan de Dios. Todo su vida fue piloto de transpote público. “Yo me siento capaz de poder trabajar, solo que ya pueda caminar y voy salir a hacer unos centavos” agrega.

Mira el video abajo

Loaiza Chacón lleva ocho meses internado en el centro asistencial. Fue operado de la columna y aunque insiste en que quiere ser dado de alta, conseguir un trabajo, alquilar un cuarto y volver a la rutina, las cosas no son tan sencillas.

  • MIRA AHORA: 

Este piloto del transporte público con más de 40 años de experiencia no tiene ningún familiar que se haga cargo de su recuperación. Debido a sus limitaciones físicas y su edad,  los médicos no pueden dejarlo ir. Por ello, debe permanecer en el hospital hasta que se le encuentre un destino.  

Su caso no es el único. En los dos principales hospitales del sistema de salud pública de Guatemala, el San Juan de Dios y el Roosevelt se registran por lo menos 16 pacientes “abandonados”, como se les denomina.

Francisco Loaiza Chacón de 66 años lleva ocho meses en el hospital. (Foto: Wilder López/Soy502)
Francisco Loaiza Chacón de 66 años lleva ocho meses en el hospital. (Foto: Wilder López/Soy502)
 

No existen estadísticas oficiales al respecto, pero se sabe que la mayoría son hombres y mujeres mayores que generalmente tienen alguna limitación física, mental o sufren de senilidad. Ingresan a los hospitales por alguna afección, pero cuando se les da egreso sus familiares, o no aparecen o no pueden encargarse de ellos. Entonces, se quedan en el hospital.

Loaiza Chacón podría ser, en algún momento dado, elegible para ingresar a una residencia de adultos mayores. No obstante, no es el caso de todos los pacientes abandonados. Como por ejemplo, Maria Santiago, cómo dice llamarse aunque está registrada como XX.

Muy poco se sabe de Maria Santiago. (Foto: Wilder López/Soy502)
Muy poco se sabe de Maria Santiago. (Foto: Wilder López/Soy502)
 

Fue traída por los bomberos cuando fue encontrada inconsciente en la via pública, la trataron por contusiones en la cabeza y ahora se encuentra bien. No obstante no tiene DPI y sus huellas no aparecen en los registros del RENAP, por lo que es la labor de trabajadores sociales, como Pilar Garcia, entrevistarla para obtener toda la información que pueda para localizar a algún familiar.

Garcia interroga a la mujer de aproximadamente 60 años. Parece que ha logrado recordar el nombre de su hijo y donde vive. “Ahorita me está diciendo más cosas, esta mañana solo ‘Hola’ me dijo”, comenta satisfecha Garcia. La paciente está internada desde el 17 de julio.

MIRA EL VIDEO:

El abandono como delito

En consideración de Teresa Maldonado, defensora de las Personas Mayores de la Procuraduría de los Derechos Humanos, se ha incremento el número de pacientes abandonados en los hospitales nacionales. Dice que esto es causado por el “Edadismo o Viejismo” de la sociedad Guatemalteca, en la que se “antepone mucho la edad frente a cualquier otro aspecto de la persona”.

 

Desechamos dentro del ámbito familiar a las personas mayores. Esto sumado al abandono institucional de los adultos mayores que no tienen el respaldo del Estado.
Teresa Maldonado
, defensora de las Personas Mayores de la PDH

Maldonado explica que la Ley de Protección para las Personas de la Tercera Edad establece que  “es obligación de los parientes asistir y proteger al anciano”. De no hacerlo se podría incurrir en un delito por abandono. No obstante, dice que a la fecha no se ha logrado ninguna sentencia por este delito. 

La defensora ha conocido todo tipo de casos, desde adultos mayores que son abandonados en la calle, o que se pierden y nunca pueden ser identificados, hasta los que son dejados a su suerte en la fila de un hospital. “En Guatemala no somos educados sobre la vejez”, se lamenta Maldonado, “estoy convencida que una sentencia por abandono a un adulto mayor sería suficiente para sentar un precedente”, agrega. 

  • TE PUEDE INTERESAR:

La vida, para muchos de los pacientes, continuará en una cama de hospital a la deriva. Algunos puede que terminen en un asilo y otros aún guardan la esperanza de encontrar a un familiar

04 de septiembre de 2016, 10:09

cerrar