Vuelven las viejas mañas al Congreso, de la mano del FCN

Al propiciar el transfuguismo, el FCN vuelve a las mismas en el Congreso. (Foto: Wilder López/Soy502).

Al propiciar el transfuguismo, el FCN vuelve a las mismas en el Congreso. (Foto: Wilder López/Soy502).

Poco le duró al equipo del FCN la promesa de alejarse de la “vieja política”.

Lo primero que hizo la bancada oficial en el Congreso fue salir de compras para aumentar el número de sus diputados y por ende, su poder en el Legislativo.

No hay nada fuera de lo común en ello: así se ha hecho política en el Congreso de Guatemala por años. El partido de Manuel Baldizón, Libertad Democrática Renovada, maniobró igual hace cuatro años y de esa manera cogobernó con el Partido Patriota.

Lee además: En menos de un mes, 38% de los diputados son tránsfugas

Al sumar dieciocho diputados a los once que obtuvo en las urnas, el FCN demuestra que está dispuesto a replicar el modelo, aunque ello signifique faltar a las promesas de campaña.

Esa actitud preocupa, porque copiarle a Baldizón no sale gratis. Dudo mucho que los diputados se cambien de color la corbata por un súbito “flechazo” político o porque el jefe de la bancada de FCN, Edgar Justino Ovalle, un ex militar de pequeña estatura y gesto nervioso que lleva bien el apodo de "Puñalito", los conquistó con su personalidad magnética.

Según han afirmado ya algunos analistas políticos, una de las monedas de cambio para seducir a los tránsfugas, han sido las gobernaciones departamentales: el precio de sumar curules serían nombramientos en los gobiernos locales. 

Que la adhesión de parlamentarios sea otro negocio turbio, explicaría la calidad de los “fichajes” del FCN, que ha incorporado a algunos de los personajes más cuestionados del Palacio de la Novena Avenida. 

Por ejemplo, entre los nuevos diputados de FCN se encuentra el niño símbolo del transfuguismo, el dipukid Juan Manuel Giordano, quien desde que entró al Congreso hace cuatro años, ha encontrado la manera de cambiarse seis veces de partido político. Promiscuo el muchacho, salta de bancada en bancada, cual pulga casquivana. 

Juan Manuel Giordano continuará siendo el diputado más joven. (Foto: Archivo/Soy502)
Juan Manuel Giordano continuará siendo el diputado más joven. (Foto: Archivo/Soy502)

Pero llevarse a Giordano resulta "pecata minuta" ante otros fichajes. El FCN no tuvo remilgos para sumar al ex alcalde de Santo Tomás la Unión, Julio Juárez, uno de los sospechosos de haber asesinado al periodista Danilo López en Mazatenango, ni a Julián Tesucún Tesucún, aliado de la familia Mendoza en Petén, sobre la que pesan procesos penales por narcotráfico.

Julio Juárez, alcalde de Santo Tomás la Unión hasta enero de 2015. (Foto: Dafne Pérez)
Julio Juárez, alcalde de Santo Tomás la Unión hasta enero de 2015. (Foto: Dafne Pérez)

El diputado novato Javier Hernández confesó que FCN no tiene un perfil para "jalar" diputados, pues lo único que buscan es incrementar el número del bloque oficial. Así las cosas, como de lagartija a dinosaurio todo es caza mayor, se entiende que hayan agregado a Estuardo Galdámez, uno de los cuadros duros del Partido Patriota, amigo cercano del ex presidente Otto Pérez Molina y allegado también del reo más poderoso de Guatemala, Byron Lima, de quien fue compañero de promoción en la Escuela Politécnica. Galdámez también destacó en la administración pasada por al menos dos intentos, documentados, de sobornar periodistas.

El diputado del Partido Patriota Estuardo Galdámez fue reelecto por ese partido en las Elecciones Generales 2015. (Foto: Archivo/Soy502)
El diputado del Partido Patriota Estuardo Galdámez fue reelecto por ese partido en las Elecciones Generales 2015. (Foto: Archivo/Soy502)

En resumidas cuentas, el FCN comenzó en el Congreso haciendo uso de las mismas mañas que nos dieron a la peor Legislatura de la historia.

Los guatemaltecos no esperan que este gobierno resuelva los problemas que hemos acumulado en décadas de corrupción y abandono. Lo que exigen es que Jimmy Morales y su administración empiecen a demostrar que es posible cambiar las reglas de la famosa "vieja política", esas que asquearon a la población y reunieron a miles de manifestantes en la Plaza.

Sin embargo, a la luz de los hechos del primer mes de gobierno, esa lección no parecen haberla asimilado, ni siquiera comprendido.

De hecho, con sus repentinos arrebatos de pragmatismo, el FCN parece determinado a desafiar la idea misma que los llevó al poder.

Eso es lo que aflora, de forma desconcertante, en la superficie. Pero quizá hay motivos más profundos. En el fondo, podría ser que el jefe de bancada, don Justino Ovalle, quiera plantarse en sus cuatro y hacer una demostración de poder, luego de que sobre él también cayera un proceso por violación a los derechos humanos.

El defenestrado presidente Otto Pérez podrá contarle al diputado Ovalle y a Jimmy Morales que poco importan esos zapateos y berrinches, ante los "poderes que son" que también exijen cambios en la forma de hacer política.

Los principales rostros de la nueva administración pueden lanzar ante cualquier micrófono un poema lírico sobre sus buenas intenciones, que poco importan las palabras si las desmienten con sus acciones. Y sus últimos actos, los que validan el transfuguismo para replicar un modelo fallido, no auguran nada bueno. 

15 de febrero de 2016, 08:02

cerrar