Agua mal distribuida y contaminada agobia a los guatemaltecos

Guatemala tiene suficientes fuentes de agua para su consumo, sin embargo éstas no proveen a todos por igual ni tampoco son de calidad.

"Por eso en la capital la demanda es creciente e insatisfecha, en este momento ya hay crisis de agua en lugares periurbanos. El enfoque actual es que el agua se extrae y no se maneja.  Para ponerlo en cifras, la relación entre extrancción e infiltración de agua es de cinco a uno: por cada unidad de agua que se infiltra, se extraen cinco", explica Juventino Gálvez, director del Instituto Agricultura, Recursos Naturales y Ambiente (IARNA).

El experto del IARNA asegura que la situación ya alcanza niveles de crisis, lo que tiene como consecuencia que las inversiones para extraer el agua cada vez sean más costosas. 

Para contrarrestar este deterioro creciente, el IARNA calcula que se lograría una mayor infiltración de agua en el subsuelo a través de la restauración de ciertos sitios que en total serían 30 mil hectáreas reforestadas que permitirían tener cierto equilibrio entre infiltración y extracción.  "El agua al tener contacto con la superficie se contamina y eso debido al mal manejo de deshechos sólidos.

El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) reporta que “más del 90% de las fuentes de agua tienen contaminación bacteriológica, incluso residuos fecales provocando enfermedades”.

Una medida establecida desde el 2006 por el ejecutivo, la cual obliga a las municipalidades a tener un buen porcentaje de los servicios de agua entubada y a construir por lo menos una planta de tratamiento de agua, busca mejorar la calidad del agua así como reducir las enfermedades gastrointestinales entre la población.  "No sabemos cuántas municipalidades han cumplido con este compromiso pero el plazo vence a finales del 2014", aseguró la vicepresidenta Roxana Baldetti.

"Si el país se quiere adaptar a los cambios climáticos se debe conservar la biodiversidad y garantizar la adaptación de los cultivos al cambio climático. Se deben proteger los bosques que son los que pueden absorber el agua de lluvia y liberarla de forma gradual", dijo en conferencia de prensa en Guatemala esta semana el Secretario Ejecutivo del Convenio sobre la Biodiversidad Biológica -CDB- Braulio Ferreira de Souza Dias.

El director del IARNA señala que para lograr una gestión del agua que garantice el suministro, se deben revitalizar las políticas públicas y fortalecer los órganos estatales encargados de ejecutarla.  "Lo natural cumple con las características de bien público", concluyó.

Se calcula que, de los 7 mil millones de habitantes de la tierra, 1.1 mil millones no tienen acceso a agua potable, 1.3 mil millones viven sin electricidad y 1.2 mil millones viven en constante hambruna.

Se estima que para el año 2030 se necesitará 30 porciento más agua, 40 por ciento más energía y 50 por ciento más comida para satisfacer las necesidades de el incremento poblacional.

Las estimaciones de organizaciones ambientales guatemaltecas señalan que en el país hay al menos 3 millones de personas que no tiene acceso al agua.

21 de marzo de 2014, 18:03

cerrar