Giran orden de captura contra otro "intocable": Gustavo Alejos

Durante varios años, Gustavo Alejos fue uno de los más importantes padrinos del sistema político. (Foto: Archivo Nuestro Diario)

Durante varios años, Gustavo Alejos fue uno de los más importantes padrinos del sistema político. (Foto: Archivo Nuestro Diario)

En la fiesta del 4 de julio de la Embajada de los Estados Unidos, el polémico empresario Gustavo Alejos era una presencia conspicua. Entre la multitud arremolinada en el enorme jardín de la residencia diplomática, se movía con prestancia sobre esa grama manicurada de campo de golf, dejándose ver. Alto, perfumado y con su guapa esposa del brazo, parecía decir a todos: "Mírenme, aquí estoy. Si me invitan, es porque tengo visa", como si la visa fuera un certificado infalible de buena conducta.

Para ese entonces, en julio de este año, después del destape de la red de de defraudación aduanera conocida como "La Línea", ya se sabía que la misión diplomática de los Estados Unidos tenía el objetivo claro de sacudir a las elites locales, empezando por la política.  ¿Qué hacía ahí, en la Embajada, alguien como Alejos, considerado uno de los principales promotores del sistema podrido de partidos políticos que devoran los recursos de los guatemaltecos?

Mientras departía alegremente bajo la carpa adornada con vivos colores, este conocido padrino de candidatos quizá se felicitaba por la maniobra que le había permitido estar ahí. Una gerente de su grupo empresarial se encargó, por esas fechas, de revelar el truco: garantizaron la invitación del jefe a través del patrocinio del banquete, pues la misión diplomática solía invitar a los empresarios que les ayudan a sufragar la celebración. De esa cuenta, estuviera o no Alejos en la lista oficial de invitados, se aseguraba el pase. 

En la presentación del informe sobre financiamiento de partidos políticos, Catalina Soberanis, Iván Velásquez y Philip Chicola. (Foto: Jesús Alfonso/Soy502)
En la presentación del informe sobre financiamiento de partidos políticos, Catalina Soberanis, Iván Velásquez y Philip Chicola. (Foto: Jesús Alfonso/Soy502)

Para entonces, la fortuna había comenzado a darle la espalda a este acaudalado caballero. Luego de varios años dorados a la sombra del poder, que encontraron su punto culminante durante el gobierno de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) en el que Alejos fungió como secretario privado de Álvaro Colom, las cosas comenzaron a complicársele. Fundamentalmente, su caso se hizo demasiado obvio, demasiado público, como su presencia en la Embajada. Todo era vox populi: el éxito meteórico, la fortuna acumulada (que describió en una entrevista con Juan Luis Font), la cercanía con el poder. 

Gustavo Alejos empezó a salir del círculo de proveedores mimados del gobierno en la administración del Partido Patriota. Cuando la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, CICIG, anunció que preparaba un informe sobre financiación de partidos políticos, Alejos debe haberse sentido incómodo. En julio de 2015, la CICIG finalmente presentó el documento que pese a su naturaleza académica, muchos esperaban podría servir para iniciar procesos capaces de clausurar organizaciones y demoler candidaturas.

El embajador de los Estados Unidos, Todd Robinson, estuvo presente en la presentación del informe de CICIG sobre la forma en que se financian los partidos políticos en Guatemala. (Foto: Jesús Alfonso/Soy502).
El embajador de los Estados Unidos, Todd Robinson, estuvo presente en la presentación del informe de CICIG sobre la forma en que se financian los partidos políticos en Guatemala. (Foto: Jesús Alfonso/Soy502).

Como era de esperarse, el nombre de Gustavo Alejos fue uno de los pocos que se mencionaron con todas sus letras en esa investigación. De eso hace tres meses: poco para una investigación penal sólida, incluso en un país como el nuestro, donde vivimos en una trepidante crisis jurídico/política desde el 16 de abril; mucho, si consideramos que hace años se sabía que este señor convirtió el presupuesto de los hospitales públicos y el seguro social en jauja de algunos farmaceúticos.

Ese hacerse los tontos ante semejante ejemplo de corrupción, se terminó hoy. El Ministerio Público amaneció con la orden de desarrollar 30 allanamientos y ejecutar más de 10 órdenes de captura, en cuenta la de Gustavo Alejos.

La persecución penal contra el empresario no es por sus vínculos con partidos políticos, sino por sus negocios en la industria farmaceútica. La Fiscal General, Thelma Aldana, dio a conocer que así como se buscaba a Alejos, las autoridades también tienen la orden de detener a varios directivos ligados al Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, IGSS, y otros hospitales públicos, que operaban en mancuerna con los proveedores de medicinas, con quienes negociaban jugosos contratos, a costa de la salud de los guatemaltecos. Contratos criminales, que están al origen del colapso del sistema de salud y por ende, de los padecimientos reales e incluso la muerte de centenares de personas.

Se acabó la fiesta señores, sobre todo, la de la simulación, donde se colaban, como ese 4 de julio, para presentarse como personas honorables. Lo repetimos y lo afirmamos: #EstoApenasEmpieza.

 

 

27 de octubre de 2015, 18:10

*Las opiniones publicadas en las columnas son responsabilidad de su autor, no de Soy502
cerrar