Intel cierra en Costa Rica y complica atracción de inversiones

La empresa de procesadores Intel cerrará parcialmente su planta de operaciones en Costa Rica; esta corporación emplea a más de 1 mil 500 personas en este país (Foto: Archivo)

La empresa de procesadores Intel cerrará parcialmente su planta de operaciones en Costa Rica; esta corporación emplea a más de 1 mil 500 personas en este país (Foto: Archivo)

Costa Rica sufrió esta semana un golpe doble en sus pretensiones de atraer inversiones extranjeras, cuando el gigante de los microprocesadores Intel anunció la reducción de sus operaciones en el país centroamericano, despidiendo a 1 mil 500 empleados.

Poco después de Intel, el también estadounidense Bank of America dio a conocer el cierre de su unidad tecnológica y de servicios en el país centroamericano, que emplea a unas 1 mil 500 personas.

Ambos anuncios, realizados el martes, pusieron a correr a las autoridades económicas en busca de borrar cualquier impresión de que el país centroamericano, que el domingo eligió nuevo presidente, ha dejado de ser atractivo para la inversión extranjera.

Pero para algunos observadores, el doble golpe pone de relieve el rezago de Costa Rica en infraestructura, con carreteras y puertos deficientes, y sus elevados costos productivos.

El economista Alberto Soto, director del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica, destacó que es un momento oportuno y propicio para pensar con seriedad en el que el país no puede quedarse rezagado en un mundo en que las empresas grandes toman sus decisiones considerando elementos políticos y de costos.

Destacó que "es innegable que el país se ha quedado bastante rezagado en estos aspectos".

Si no es Intel, serán otras empresas las que decidan en algún momento trasladar sus operaciones o dejar de venir al país, que sería lo peor porque Costa Rica necesita de un monto equivalente a entre 4% y 6% del PIB en inversión extranjera directa anual para cubrir su falta de ahorro interno
Alberto Soto
, director Instituto de Investigación en Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica

Intel atribuyó el cierre de sus unidades de ensamblaje y prueba a la necesidad de consolidarlas a nivel mundial para mejorar su eficiencia.

Estocada a las exportaciones

El economista Helio Fallas, vicepresidente electo del país y coordinador del equipo económico del gobierno que asumirá el poder el 8 de mayo, insistió en que habrá nuevas inversiones que ocupen el lugar de las operaciones que dejaron el país.

Lo que va a afectar en el caso de Intel es las exportaciones, pero más que valorar eso me parece importante entender que son decisiones que se tomaron hace mucho tiempo, tanto por parte de Intel como del Bank of America
Helio Fallas
, vicepresidente electo de Costa Rica

Agregó que "esto responde a una serie de criterios que tienen esas empresas en el ámbito mundial, esto es lo que hay que entender".

El sector de procesadores y controladores de informática, dominados por Intel, representa alrededor de 20% de las exportaciones de Costa Rica, que el año pasado alcanzaron un total de 11 mil 543 millones de dólares.

Karla Blanco, gerente de asuntos corporativos de Intel, reconoció el golpe económico que representa la decisión para el país, al punto que la empresa prefirió hacer el anuncio después de las elecciones del domingo pasado, en que el opositor Luis Guillermo Solís fue electo presidente.

Reconocemos que es un impacto grande, justamente por eso estamos trabajando con diferentes organizaciones para tratar de mitigar ese impacto
Karla Blanco
, gerente de Asuntos Corporativos de Intel Costa Rica

Las operaciones cerradas por la corporación serán trasladadas a Asia, donde según autoridades costarricenses están los principales mercados suplidores y compradores con los que trabaja Intel.

En el caso del Bank of America, la totalidad de su unidad tecnológica y de servicios en Costa Rica será reubicada en otras sucursales de la institución en distintos países.

El cierre parcial de Intel es particularmente sensible para el país centroamericano, que tenía al consorcio estadounidense como prueba de su credibilidad para atraer inversiones en el sector de alta tecnología desde la apertura de su planta en 1998.

Desde entonces, más de 250 compañías de alta tecnología siguieron los pasos de Intel y se establecieron en suelo costarricense.

Soto recordó que tras la instalación de Intel llegaron a Costa Rica dos tipos de empresas: unas que vieron al país como un lugar propicio para la inversión extranjera, y otras que entraron como suplidores de Intel.

"Ahora hay que ver cuál será el impacto de la salida (parcial) de Intel sobre esas empresas", señaló Soto.

A comienzos del año, la compañía había anunciado una reducción de cerca del 5% de su plantilla en 2014 -cerca de 5 mil 400 puestos de trabajo-, en el marco de una crisis persistente en el mercado de los PC. El año pasado, la empresa registró una baja del 13% de su beneficio neto.

La planta de Intel en Costa Rica mantendrá más de mil empleados en las áreas de desarrollo e investigación en ingeniería, soporte a clientes, finanzas y recursos humanos, dijo la empresa.

09 de abril de 2014, 17:04

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