El clavado del año terminó con un gran puntaje de… risas

Los fines de semana son los mejores momentos para pasar un buen rato con los amigos o la familia. Y cuando cuentas con una piscina inflable, la diversión puede ser mejor. 

Así lo demostró un joven que trató de tirarse de clavado en una piscina que se colocó en el jardín de una casa. El muchacho se subió a una silla plástica que utilizó como trampolín, sin saber cuál sería el resultado de su intento. 

Uno de sus amigos grababa el momento. Mientras el chico empezaba a tomar vuelo para lograr su cometido, algo salió mal. La silla en la que estaba subido se rompe al no soportar el peso del muchacho, que cae de frente contra la piscina. 

Para su suerte, todo terminó en risas y carcajadas entre los muchachos que estaban en el lugar. 

 

25 de julio de 2015, 16:07

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