El delantero uruguayo Luis Suárez tiene motivos para estar feliz luego que la FIFA confirmó que puede jugar el sábado ante el Real Madrid al haber cumplido su sanción de cuatro meses.
La FIFA reconoce así la resolución tomada por la Corte Arbitral del Deporte (CAS) en agosto, en la que el alto tribunal deportivo consideraba que la sanción empezaba a correr desde el 25 de junio. "Sin tener en cuenta los nueve partidos de suspensión en partidos oficiales con su selección, la Corte Arbitral del Deporte ha confirmado que la suspensión de cuatro meses de Luis Suárez debe terminar el 24 de octubre a medianoche (europea)", advirtió la FIFA.
En cuatro meses, Luis Suárez ha participado en algunos bolos con su equipo (partidos de entrenamiento y algunos minutos en el trofeo Joan Gamper) y con su selección, actividades muy alejadas del nivel competitivo que ofrece el calendario oficial de una temporada.
Una vez disponible, la incógnita ahora no es tanto el rendimiento de un jugador que en el mejor de los casos se puede hinchar a marcar goles con el Barcelona, sino ver cómo va a jugar el Barcelona con un delantero centro puro, experiencia no muy reconfortante en otras temporadas, en las que jugadores del mismo perfil tuvieron buenas actuaciones pero nunca cercanas a las expectativas creadas, como David Villa o Zlatan Ibrahimovic.




