Dawn Watson buceaba en el fondo del mar a poco más de 250 metros de la costa de Irlanda, cuando se tropezó con un tronco que pertenecía a un bosque con más de diez mil años de antigüedad.

Los viejos árboles, según los científicos que han llegado al lugar, son robles, informó la página web del museo Smithsoniano, los cuales pertenecerían a un bosque prehistórico que data de la era mesolítica.
"Fue increíble encontrar y saber que estos árboles han estado allí por miles de años", dijo la novata buceadora.
Gracias al descubrimiento de Watson, científicos podrían acceder a fósiles enterrados bajo los árboles, que hoy son hogar de la fauna marina.
Watson no es una buceadora profesional, pero pasea por el fondo marino de la zona junto a su instructor Robert Spray, quien filmó otras partes del terreno marino en las costas británicas el año 2010.




