La erosión del hielo en el océano Ártico ha provocado que sufra una transforamción.
Por primera vez en la historia un investigador de la Universidad de Washington detectó olas de 5 metros (el tamaño de una casa) durante una tormenta en el 2012.
Los resultados de su investigación se publicaron recientemente en la revista Geophysical Reserch Letter.
"A medida que se está derritiendo el hielo el mar se irá abriendo y provocará olas", dijo Tim Thomson, el investigador.
El tamaño de las olas aumenta con la distancia que recorren sobre aguas abiertas, así que mientras más aguas abiertas hayan, se producirán olas más grande.
Esto crea problemas para los navegantes del oceáno más pequeño del mundo, ya que las enormes olas podrían incluso hundir las embarcaciones.
Dicha situación también crea problemas para las especies animales como osos o pingüinos que viven en bloques de hielo.




