Huertos comunitarios: una apuesta al futuro de Guatemala

Guatemala es un país con una amplia riqueza natural, que muchas veces no es aprovechada adecuadamente. Las prácticas irresponsables ponen en peligro los cultivos; y la sensibilidad por lo orgánico, debido al desarrollo tecnológico de nuestra sociedad, es cada vez menor.

385
mil
hectáreas incendiadas desde 2001

Crear conciencia social es una tarea difícil, más no imposible. El Complejo Hidroelectrico Renace es una de las empresas guatemaltecas que cree en las prácticas ambientales para el desarrollo de nuestro país. Es por eso que ha diseñado proyectos de trascendencia ambiental, que se enfocan en la capacitación de los habitantes de comunidades rurales, para que puedan desarrollar diversas prácticas que los ayudarán a mejorar sus condiciones de salud, nutrición y economía, además de contribuir a la conservación del medio ambiente.

Excelencia Agrícola es uno de los programas que trabaja con 18 comunidades de la zona de influencia del proyecto hidroelecrtrico, donde técnicos especializados capacitan a grupos de vecinos de San Pedro Carchá, Alta Verapaz; en las mejores prácticas agrícolas. A través de parcelas comunitarias, se enseñan prácticas de conservación de suelos, sistemas agroforestales y sistemas de riego; para que puedan replicarlo haciendo su propio huerto familiar y difundirlo a los demás habitantes. Estas acciones están ayudando a desarrollar la agricultura familiar y la de las comunidades, contando con más de 100 proyectos, entre viveros, parcelas y huertos impulsados por Renace. 

Los huertos familiares, en su mayoría trabajados por mujeres, promueven la diversificación del consumo dietético a partir de alimentos como: tomate, acelga, remolacha, cebolla, chile pimiento, maíz y frijol. Además, dentro de una parcela comunitaria, las personas pueden trabajar con cultivos enfocados a la cadena económica, como: café cacao y cardamomo.

5
años
Tiempo promedio para que una familia coseche lo suficiente para auto consumo e intercambio

Según Alfredo Maul, arquitecto y ambientalista, es posible tener un huerto familiar en un espacio muy reducido. Incluso, no es necesario un espacio abierto, ya que con una buena fuente de luz y los cuidados adecuados, podemos hacer crecer nuestros cultivos en cualquier espacio, reduciendo costos de la canasta básica. Esto se traduce en un ahorro considerable, además de cultivar alimentos saludables y orgánicos, también se pueden cultivar plantas medicinales.

Con esto se busca, principalmente, fortalecer la nutrición de los habitantes de comunidades rurales, a través del autoconsumo y de manera secundaria, permite a las familias el intercambio y venta del excedente de cultivos.

11 de agosto de 2016, 10:08

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