Las barras bravas llegaron a Guatemala hace 18 años

Lo que comenzó como un proyecto para unir a la afición ha degenerado, uno años después, en un problema mayúsculo dentro del fútbol guatemalteco. En 1998, Municipal abrió la puerta para unir y organizar a sus seguidores y apoyó abiertamente a un grupo de fanáticos, años después esto se expandió a otros clubes y propició que nacieran las Barras Bravas, que hoy son imposibles de controlar.

Con la llegada al país del checo Iván Mraz en 1998, quien llegó para ser una especie de gerente deportivo al cuadro escarlata, nació la idea de crear un grupo organizado que apoyara a los rojos en sus partidos como local y también como visitantes. El club les dio un lugar preferencial en el estadio, les regalaban entradas y otros incentivos para que cumplieran con la labor de "alentar".

En los primeros años todo era alegría y felicidad, hasta que el desaparecido Bancafe, gran patrocinador de Municipal se unió a mantener económicamente a la porra de Municipal que unificó a la Ultra y Caldera. Sin embargo, a medida que el tiempo pasó, los ideales de solo apoyar a un equipo se convirtieron en odio hacia el rival, generó violencia y esto obligó a los clubes a dividir a las aficiones, sobre todo las de Municipal y Comunicaciones.

En el caso de la Ultra Sur, la barra organizada de Comunicaciones, inició en 1996, aunque antes era conocida como Fuerza Crema. También nació como un grupo de apoyo, pero poco a poco, los primeros líderes se fueron. Llegaron entonces, personas que se unieron a las disputas y al fomento de odio contra los rivales, degenerando en lamentables hechos de violencia.

Producto de ese odio, el 27 de abril de 2014 fue asesinado Kevin Díaz, aficionado de Comunicaciones en cercanías al estadio El Trébol, previo a un clásico. De ese caso fue sentenciado uno de los culpables como autor material. Además, el líder de la porra Ultra y Caldera (U5C), Marlon Alfredo Puente Rímola, alías "Pirulo", tiene prohibición de ingresar a los estadios y fue sentenciado por incitar a la violencia.

Municipal logró controlar a sus aficionados extremistas quitándole poder a Pirulo, alejándolo de los estadios, del club y sobre todo de los jugadores, sobre quienes ejercía una importante influencia. 

  • NO ES PRIMERA VEZ: 

Desde la muerte del aficionado crema en 2014, las autoridades de turno prohibieron el acceso a la afición visitante. Sin embargo, la presión y pedido de los clubes de la Liga Nacional provocó que los actuales dirigentes del Comité de Regularización de la Fedefútbol hicieran un comunicado de prensa donde autorizan a los clubes dejar ingresar a la afición visitante, haciendo una solicitud expresa a la Federación del balompié naciona. Solo se mantuvo que los clásicos se deban jugar únicamente con afición local y en el estadio Doroteo Guamuch Flores.

Tras lo visto este domingo 11 de diciembre en Antigua Guatemala, el club Antigua GFC se enfrenta a una sanción económica de Q25 mil por dejar ingresar a afición visitante y Q25 mil por el ingreso de barras bravas de acuerdo a los  artículos 51.4  y 51.5 del reglamento disciplinario vigente de la Liga Nacional.

  • RECUERDA: 

Queda claro también que el Club Antigua GFC no tenía un plan de contingencia, ya que la seguridad no se dio abasto para contener a los revoltosos, a pesar de la presencia de agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) y de la Policía Municipal, no hubo un número adecuado de agentes de seguridad privada. Un cuidado que debieron tomar, especialmente, luego que en el Apertura 2015 el mismo encuentro también terminó en incidentes. 

La mayoría de los 60 detenidos el domingo aún espera turno para ser escuchados por un juez, pero los primeros recibieron una multa de 5 mil quetzales y quedaron ligados a proceso. 

12 de diciembre de 2016, 13:12

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