Hallan centro industrial maya en Alta Verapaz que data de la época preclásica

El hallazgo de un centro industrial de la época preclásica, en donde los antiguos mayas producían sal no marina en la Franja Transversal del Norte, Alta Verapaz, fue revelado por el arqueólogo estadounidense Brent Woodfill.

El sitio, denominado "Salinas de los Nueve Cerros", fue una de las ciudades más antiguas del mundo maya con una extensión de 30 kilómetros cuadrados, aseguró.

Woodfill explicó en una conferencia de prensa que, según las evidencias que se han encontrado, los mayas de esa época tuvieron la capacidad de producir hasta 24 mil toneladas de sal cada año.

La producción se hacía mediante un procedimiento artesanal, es decir, hirviendo el agua de un río salado que fluye desde un domo de sal que está en el centro del lugar.

El arqueólogo, quien es el director del proyecto, dijo que el producto era trasladado para su comercio hacia las tierras bajas de los departamentos de Petén y Alta Verapaz (norte), y Chiapas (México), a través de los ríos Chixoy y Usumacinta.

"Salinas de los Nueve Cerros" data del periodo preclásico mediano temprano (1000 a 800 años antes de Cristo) y durante el clásico (600 a 900 después de Cristo) expandió su economía no sólo basada en la sal sino en la agricultura y la exportación de navajas de obsidiana, comentó.

Imagen que muestra el entorno del sitio descubierto "Salinas de los Nueve Cerros"
Imagen que muestra el entorno del sitio descubierto "Salinas de los Nueve Cerros"

24
mil
toneladas de sal podía producir los mayas cada año. El descubrimiento del sitio Salinas de los Nueve Cerros ha revelado cómo se llevaba a cabo la producción.
Brent Woodfill, arqueólogo

Según el experto de la Universidad de Luisiana, el sitio fue mencionado por primera vez por un geógrafo alemán, Karl Sapper, quien lo visitó a finales del siglo XIX y, después de una breve investigación, regresó a su país con parte de una escultura que en la actualidad se exhibe en el Museo de Dahlem de Berlín.

El hallazgo más impresionante del sitio, destacó, ha sido una plataforma artificial de 200 metros de ancho por hasta 100 de largo y hasta 13 de profundidad, donde se producía la sal. También hay 2 canchas de juego de pelota maya, 3 pirámides de 8 metros de altura y algunos palacios pequeños.

Se cree que los habitantes de Salinas de los Nueve Cerros suministraban la sal a otros reinos, pues en el sitio se ha encontrado vasijas y otros objetos que eran originarios de otros reinos mayas, lo que da un indicio de trueque a cambio del mineral, dijo Woodfill.

La imagen muestra monos araña que viven en los árboles del bosque que rodea el sitio, en Alta Verapaz.
La imagen muestra monos araña que viven en los árboles del bosque que rodea el sitio, en Alta Verapaz.

Si logramos llegar debajo de la plataforma donde estaba la producción de sal, creemos que podemos encontrar incluso restos de los primeros habitantes del nuevo mundo
Brent Woodfill
Arqueólogo del proyecto

Según los arqueólogos, cuando colapsaron los centros contemporáneos como Tikal, Ceibal, Dos Pilas, Cancuen y Toniná, los habitantes de Salinas de los Nueve Cerros aprovecharon el florecimiento Posclásico en el Altiplano, exportando su producto a las ciudades nuevas al sur. La ciudad sobrevivió hasta alrededor de 1200 d.C., aunque aún después del colapso fue un recurso importante para varios grupos de mayas hasta que los españoles conquistaron la región y se apoderaron de la fuente de sal a finales del siglo XVII. 

Desde entonces se proveyó la sal que presentó sobre las mesas de las casas de Cobán, Sayaxché y otros vecinos hasta el siglo XX, cuando la construcción de carreteras y el ferrocarril permitió la importación de sal barata del mar.

64
sitios
han sido descubiertos y se encuentran resguardados, de al menos 4 mil que se estima existen en el país.
Rosa María Chan, viceministra de Cultura y Deportes

Las excavaciones y estudios en el nuevo sitio se iniciaron en el 2010 luego de un año de visitas y negociaciones para las excavaciones con los dueños de las tierras del lugar. Actualmente el sitio es resguardado por personas que viven en comunidades aledañas a éstas. La comunidad y sus líderes pretenden fundar un parque ecológico y arqueológico dentro del sitio para preservar las salinas, el bosque, los restos arqueológicos y las tradiciones q'eqchi'es.

El lugar se encuentra entre verdes prados y montañas, hay lagunas que cambian de color, entre ellas rosada, morado y verde fluorecente. En el sitio también se ha localizado obsidiana y jade, además de tres pirámides de poco más de ocho metros, dos canchas de juego de pelota y artesanía.

Para más información visita http://nuevecerros.org/

29 de septiembre de 2013, 07:09

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