Los sastres que visten a la Semana Santa

Durante siglos, los cortejos procesionales del país han sido acompañados por miles de personas cuya penitencia y devoción se refleja en el color morado de su vestimenta: los cucuruchos, uno de los personajes más importantes de la Semana Santa. 

Los cucuruchos alistan sus trajes para acompañar las procesiones de los próximos días. Su traje, entregado hace poco fue trabajado por un sastre quien inició su preparación desde julio del año pasado comprando telas, tomando medidas.

Rogelio Rodríguez Luna, es un sastre que hace más de 20 años elabora trajes para cucuruchos, quien narra que el trabajo nunca se detiene pues si bien la Semana Santa son pocos días, también se encargan de vestir a los romanos.

Rodríguez destacó que muchos de los pedidos provienen del interior del país y que elabora al menos dos cucuruchos diarios debido a que posee piezas de tamaños estándar que ha trabajado con anterioridad. 

Leticia de Morales, es un sastre quien también lleva más de 20 años en el negocio, y es buscada por la calidad de su trabajo para vestir imágenes ya sea de hogares y de las mismas procesiones. 

De Morales sostiene que también elabora trajes para imágenes que son vestidas para los nacimientos durante la Navidad

Los cucuruchos en el país

En la actualidad los trajes de los cucuruchos no han variado mucho, salvo el “capirote(gorro con forma de cono que cubría el rostro, usado en otros países) que tras una prohibición gubernamental fue eliminado de las procesiones. 

La tradición se ancló en Guatemala a finales del siglo XVI, en 1582, cuando se funda la primera Cofradía en el país. Según narra el historiador Miguel Álvarez, el cucurucho comienza en América en el Virreinato de Nueva España, ahora México.

Álvarez destacó que la tradición es original de España que comenzó en el Siglo XII con la Cofradía de la Cruz, en Sevilla. La Túnica se inspira en la vestimenta de los peregrinos que viajaban a tierra Santa, ya sea Santiago de Compostela o Roma.

La vestimenta de los cucuruchos está inspirada en los peregrinos que viajaban a Tierra Santa, consta de una túnica y una esclavina; el capirote (gorro de cono) fue agregado para cubrir el rostro de los penitentes (Foto: Esteban Biba)
La vestimenta de los cucuruchos está inspirada en los peregrinos que viajaban a Tierra Santa, consta de una túnica y una esclavina; el capirote (gorro de cono) fue agregado para cubrir el rostro de los penitentes (Foto: Esteban Biba)

Durante el siglo XVI este personaje, Nazareno o Penitente, es común en las cofradías penitenciales de España. “La forma cónica del capirote significa ver hacia el cielo. Ahora solo lo usan los cucuruchos de San Bartolo”, añadió Álvarez. 

El sastre de imágenes

Jorge Ramírez, con 7 años en el negocio de la costura religiosa, sostiene que su trabajo es mucho más artesanal. Actualmente es uno de los pocos sastres que trabaja con hilos bañados en oro de 24 quilates. 

Para Ramírez, cada pieza debe ser creada como si se tratara una obra de arte y para ello contrató a unas 11 personas quienes trabajan con paciencia cada pieza. 

Ramírez es uno de los principales sastres de las imágenes de las procesiones más ostentosas del país; sostiene que cada año viste más de 100 imágenes en todo el país; incluso ha confeccionado un traje para un Nazareno (Jesús) en El Salvador. 

Los precios para las imágenes, dependiendo del material que se utilice, varían desde los 200 quetzales, para una pieza pequeña, hasta 60 mil y 100 mil quetzales para imágenes mucho mayores. 

Jorge Ramírez sostiene que las imágenes de todas las procesiones del país estrenan un traje nuevo cada Semana Santa (Foto: Esteban Biba/Soy502)
Jorge Ramírez sostiene que las imágenes de todas las procesiones del país estrenan un traje nuevo cada Semana Santa (Foto: Esteban Biba/Soy502)

Sin embargo, también confecciona para cucuruchos, y ha tratado de incluir nuevas tecnologías en las telas; como la Dri-Fit, utilizada para futbolistas. “Estas telas son más costosas pero son muy frescas y más livianas”, agregó.

Durante siglos los cucuruchos han acompañado los cortejos procesionales del país y la tradición, lejos de perderse se aferra con fuerza en el país, convirtiéndose en una tradición familiar, la cual involucra a los sastres los confeccionistas que visten de morado la Semana Santa de Guatemala. 

10 de abril de 2014, 15:04