Falleció Chespirito, dejándonos risas y alegrías como legado

Chespirito nos hizo vibrar a carcajadas durante la infancia y aún mayores nos sigue haciendo reír con las ocurrencias de sus personajes El Chavo del Ocho, el Chapulín Colorado o el doctor Chapatin, su legado… alegría para miles de personas alrededor del mundo. Este viernes, 28 de noviembre de 2014, falleció a la edad de 85 años en su casa de Cancún, Quintana Roo. 

Roberto Gómez Bolaños adquirió su seudónimo Chespirito,  debido a que el director Agustín P. Delgado lo llamaba el “pequeño Shakespeare”.

 

Bolaños, comediante, director, actor y escritor, nació el 21 de febrero de 1929. Con sus programas conquistó audiencias en 90 países.

Guatemala fue el primer país que compró los derechos para retransmitir el programa, algo que conquistó el corazón del comediante "Lo quiero mucho" dijo Chespirito. 

Se considera que El Chavo del Ocho es su personaje más exitoso. Los episodios han sido doblados a más de 50 idiomas y después de 40 años, sus capítulos siguen siendo retransmitidos en al menos 10 naciones.

 

Chespirito durante su infancia siempre fue “miedoso” según se describió a si mismo en entrevistas.

Recuerdo que me daba miedo asomarme a las camas por algún diablo o algo así, fui peleonero pero por miedo”  dijo a Biography Channel  que lo entrevistó por sus 83 años.

Al contar sobre esos temores, recordó a su personaje El Chapulín, que al inicio era "el justiciero" pero luego cambio a Colorado.

Enfrentaba sus miedos a pesar de los problemas “ese era un héroe” mencionó.

 

De joven practicó el boxeo a escondidas de su mamá, fue subcampeón en la preparatoria. También jugó  futbol.

En la década de los años cuarenta, fue líder de una pandilla de su barrio en México donde incluso borró a una plaqueta el nombre original de la calle y colocó el suyo bautizándola calle Enrique Gómez Bolaños.

 

Aunque empezó a estudiar ingeniería, replanteó sus estudios y se convirtió en escritor de comerciales, para luego escribir sus propios guiones, actuar y dirigir. 

Por su facilidad a escribir le pidieron hacer guiones para el programa radial de Viruta y Capulina, el cual tiempo después pasó a la televisión, y en donde Bolaños tuvo participación en algunos episodios.

 

Empezó a actuar a los 29 años,  en 1968 renunció al programa de Capulina y en 1970 nació lo que ahora es un ícono mundial del humor blanco.

Comenzó con su papel El Ciudadano Gómez, una especie de quijote, pero no pegó.

 

El canal Ocho posteriormente lo invitó a realizar un show televisivo de lo que quisiera y se publicó el 14 de enero de 1970 el programa “La Mesa Cuadrada” una parodia a los programas que se transmitían de mesas redondas.

Posteriormente empezó a realizar los episodios del Chapulín, Los Chifladitos, El Chavo del Ocho, este último pensado para público adulto.

Una de las curiosidades de El Chavo es que su nombre nunca se conoce.

El personaje trataba de dar aliento pensando que a pesar de carecer de prácticamente de todo, se puede tener esperanza y ser feliz.

 

El programa fue grabado durante 25 años consecutivos, muchas de las ideas impregnadas a los personajes eran ocurrencias de sus hijas. 

Películas, libros y obra de teatro

Entre el repertorio de Roberto Gómez Bolaños se encuentran tres películas El Chanfle I y II, El Charrito y Don ratón y Don ratero.

Escribió tres libros y puso en escena la obra de teatro llamada “11 y 12”.

En 2006 su hijo lanzó la serie animada.

Crió cinco hijos y tuvo dos esposas la última Florinda Meza, quien lo acompañó hasta el último momento.

Su primer esposa fue quien zurció para el comediante el traje del Chapulín.

 

Roberto Gómez Bolaños deja el gran sabor de la sonrisa franca entre sus admiradores y la enseñanza que se puede divertir con cosas simples.

28 de noviembre de 2014, 14:11