El gobierno de Barack Obama está preocupado por la "crisis humanitaria" que viven los niños centroamericanos y mexicanos que migran sin compañía hacia Estados Unidos.
Este martes el Senado de aquel país solicitó la aprobación para entregar 18 mil 240 millones de quetzales al Departamento de Salud y Servicios Humanos para alimentar y dar refugio a los 130 mil niños migrantes que esperan recibir este año.
Eso significaría un millón y medio de quetzales por cada niño migrante de los que esperan recibir en ese país.
Según el Congreso de aquel país, más de 130 mil niños de Honduras, El Salvador y Guatemala van a dejar sus países los próximos meses para intentar llegar a Estados Unidos.
La mayoría de estos niños son capturados por agentes federales en el valle de Río Grande y en otras áreas fronterizas con México.
Guatemala también se encuentra preocupada por la situación, es por eso que el canciller Fernando Carrera anunció que aumentarán el personal de 2 a 4 personas en los consulados fronterizos y espera la asignación de presupuesto para la instalación de consulados en el valle del Río Grande, Tucson y en Monterrey, México.
El gobierno de Estados Unidos asegura que el aumento de niños migrantes se debe a las condiciones violentas creadas por las pandillas y el narcotráfico en Centroamérica y México.




