¿Sufriendo con el tráfico? Consejos para evitar el colapso

Día lunes, tempranas horas, con algo de sueño y en medio del tránsito. Es la historia de miles de automovilistas guatemaltecos, residentes en la capital y sectores aledaños que en estos momentos se desplazan por calles y avenidas de la urbe y sus accesos.

La ruta a El Salvador fue diseñada para resistir el tráfico de 25 mil vehículos. En la actualidad circulan por esa ruta más de 60 mil diarios. En la calzada Roosevelt, debieran transitar no mas de 25 mil automotores, pero en la actualidad soporta más de 75 mil automóviles.
Imágenes Urbanas

La capital guatemalteca paga el precio de un explosivo crecimiento de su parque automotor y también el descuido del  sistema de transporte público. Pese a las decenas de proyectos por mejorarlo y hacerlo alterno con otros sistemas, la materia sigue subrayada en rojo para el usuario, pero parece no ser tan urgente para las autoridades.  Las unidades o buses públicos no logran brindar seguridad, confort y certeza en las rutas para los citadinos. Problema que viene desde la década del 60 cuando inició la explosión del aumento de vehículos. 

Las calles de la Ciudad de Guatemala se pensaron para soportar de 350 a 375 mil unidades. Hoy en día circulan entre 900 mil a un millón de vehículos. El parque vehícular suma cada año un promedio de un 14% de automóviles.
Policía Municipal de Tránsito

La ciudad de Guatemala es ahora muy parecida a las horas que día a día se pueden ver en el tráfico de Sao Paulo y la Ciudad de México durante que son las más densas en tránsito de América Latina. Pero en ninguna de esas ciudades que pueden parecer tan caóticas para el tráfico se está expuesto a ese modo tan particular de conducir de los guatemaltecos y que hace perder el ánimo o buen humor con que uno despierte en el día. Detenerse repentinamente, esperar a que los buses urbanos hagan sus paradas por interminables minutos sin que ningún policía de tránsito les marque un tiempo, esperar el cruce de intersecciones en donde más de alguno bloquea el punto; los interminables minutos que los agentes marcan para los carriles reversibles todo eso significa "TENER PACIENCIA" en mayúscula. 

Fuente: Imágenes Urbanas
Fuente: Imágenes Urbanas

Conducir en el tráfico pesado rumbo al trabajo, el colegio o la universidad puede causar enojo y frustración.  ¿Es posible que se pueda disminuir el stress del tránsito, mientras conduce?  Si es posible con paciencia, buen humor e iniciativa. ¿Lo intentaría? Trate de poner en práctica estas reglas que son esenciales para el camino y posiblemente los viajes serán más tranquilos.

1. ¿Se atrevería a viajar en el transporte público o ser llevado por algún amigo o vecino? Según un estudio del doctor Meni Koslowski, investigador de la Universidad Barllan de Israel, no es el trayecto lo que estresa, sino el tiempo que se pasa en el auto. El estrés que se siente al estar dentro del vehículo  ocasiona el problema del control. Si conduce su auto al trabajo, en gran parte es porque así  siente el control de la situación. 

¿Si se queda atorado en el tráfico, siente que ha perdido el control? Cuando viaja en transporte público o en el auto de alguien más, cede el control del trayecto. Así no se culpará si llega tarde ni se torturará pensando cómo arreglar la situación.

2. Haga una lista de música especial para el trayecto: una para ir al trabajo y otra para relajarse de camino a casa.

Un estudio descubrió que las personas que escuchan música cuando están atoradas en el tráfico tienen menor probabilidad de enojarse que quienes no escuchan música.

3. Evite las horas pico hasta donde sea posible. Es una forma obvia de hacer un mejor trayecto, pero muy pocas personas se molestan en buscar alternativas. ¿Qué alternativas viables tiene?

Trate de posponer o adelantar su hora de entrada y salida del trabajo.

Si su compañía tiene oficinas o sucursales que estén más cerca de su domicilio, trate de trabajar ahí ocasionalmente.

Adelántese a las multitudes y salga más temprano, para que tenga un tiempo productivo antes de llegar al trabajo: por ejemplo, ir al gimnasio, desayunar con calma o resolver algún pendiente.

4. Olvídese de las carreras. Serpentear y acelerar no le hará ganar más que unos cuantos minutos, pero incrementará sus niveles de estrés. Baje la velocidad y conduzca con calma; así será más agradable.

5. Aprenda mientras conduce. Si siempre ha querido aprender inglés o leer los más recientes éxitos de librería, ésta es su oportunidad. Puede sacar libros de la biblioteca en formato CD, comprarlos por entrega a domicilio o descargarlos de Internet y bajarlos a su iPod o reproductor MP3. Hasta el tráfico que va a vuelta de rueda resulta más tolerable cuando está absorto en una emocionante novela de misterio.

6. Póngase cómodo. No se trata nada más de ponerse el cinturón de seguridad. Antes de salir a la calle, acomódese en el asiento. Asegúrese de que el soporte para la cabeza esté justo detrás de ella, alineado con sus orejas. Movilice el asiento y el volante para que se sienta más cómodo. Revise todos los espejos y fíjese que no tenga que inclinar o estirar el cuello. Ahora sí, póngase el cinturón.

7. ¿Transmisión manual o automática? La respuesta correcta es automática. Esa idea de que va a quemar más calorías y gastar menos gasolina con la palanca de velocidades no sirve de nada. Hacer los cambios y pisar el pedal del clutch no le hará ejercitarse a menos que conduzca un enorme camión. Las nuevas transmisiones automáticas van mejorando cada vez más su consumo eficiente. Y desde el punto de vista del manejo, todo será más sencillo.

8. Defina cinco rutas alternativas para el trayecto. Esto tiene que ver con el control. Si sabe que puede tomar otro camino, de manera automática se concede  mayor control sobre la situación.

9. Use el radio para tareas múltiples.  Programe en el radio su estación favorita de música y una estación de noticias para enterarse de lo que pasa en el mundo.

10. No empiece a juzgar a los demás conductores. Un conductor muy estresado se enoja cuando otro lo rebasa. Cuando alguien va más lento que él, también se enoja. Se enoja cuando los demás olvidan hacerle una señal, si su auto es más grande o si va escuchando la música a volumen muy alto. Olvídese de eso. Las reacciones exageradas ante los demás conductores es un camino seguro hacia el estrés, el dolor de cabeza  y el enojo. El mejor enfoque es ser un conductor defensivo y no dejar que se moleste por lo que hacen otros conductores.

11. Relájese antes de meterse al auto.  Trate de desayunar con calma, "no  empuje el pan tostado a la carrera".

12. Salga 30 minutos antes de lo normal. Los estudios han descubierto que cuando se tiene menos “urgencia por tiempo” o  cuando no está preocupado porque va a llegar tarde, el estrés durante el trayecto es mucho menor.

13. Pruebe una ruta con menos altos. Poder conducir tramos largos es mejor si el tráfico fluye y no tiene que detenerse en muchos semáforos, vueltas y cruces peatonales. Para casi todos  nada es más estresante que intentar avanzar rápidamente en una calle atestada.

No son consejos fáciles de seguir, si usted no se propone una buena dosis de optimismo y buen humor. Ser una persona propositiva siempre requiere de una cuota de persistencia y paciencia.  Es otro desafío que deben sortear los guatemaltecos. De manera positiva y con ingenio  no se debe perder la esperanza que habrá alguna solución para resolver este problema diario que ahora luce difícil, caótico y sin solución.

20 de enero de 2014, 08:01

cerrar