Tatuajes, más que una moda, una cultura que se abre paso en Guatemala

Tras varias décadas, los tatuajes se siguen abriendo paso en Guatemala y actualmente estas prácticas están dejando de ser un tabú para convertirse en algo común, en una forma de expresar gustos, sentimientos y filosofías.

Más que una moda o una tendencia, los tatuajes en el país se han ido transformando en una cultura que cada vez se impregna de manera más profunda en la sociedad guatemalteca, sin diferenciar géneros y edades, clases sociales ni estilos de vida.

Los tatuajes pueden ser temporales y permanentes, estos últimos hechos por profesionales que utilizan máquinas con agujas que pueden penetrar entre 50 y 3 mil veces por minuto la piel humana con una profundidad de un milímetro.

“¡El dolor es insoportable!”, dicen algunos; otros se limitan a decir “vale la pena” e incluso hay valientes que aseguran haberlo disfrutado de principio a fin. Pero lo que bien es cierto es que un tatuaje no solo se porta y se ve, sino también se siente.

Los tatuajes han evolucionado y siguen evolucionando en Guatemala porque hace 10 años era mucho más cerrado. Las personas que se tatuaban lo hacían a escondidas, sin permiso; actualmente vienen los jóvenes acompañados de sus padres, vienen las familias sin ningún tabú.
Osmara Rodríguez
, tatuadora guatemalteca
Y es que al hablar de sentir, no nos referimos solamente al dolor físico, sino también a la discriminación que aún en la actualidad sufren eventualmente las personas que han decidido realizarse tatuajes permanentes.

Aunque es una práctica que data de hace poco más de 5 mil años en distintas civilizaciones, no termina de ser aceptada en nuestra sociedad.

En la actualidad Guatemala es uno de los países a nivel mundial que trata de adoptar a los tatuajes como una práctica común, dejando atrás las limitantes culturales que pueden condenar a las personas portadoras de este tipo de arte.

Conducirse por la calle, buscar empleo, tratar de ingresar a un centro de estudios y hasta intentar de rentar un lugar donde vivir, pueden ser varias de las situaciones en las que se tenga una consideración especial a los portadores de tatuajes. Hoy todo esto es más fácil, pero la lucha viene de varias décadas atrás.

Hace poco más de 25 años que en Guatemala aparecieron algunos nombres, entre ellos Shogún y Byron Masdeu, a quienes se les atribuye ser de los primeros tatuadores en el país.

Luchando contra la corriente y sin tener un público objetivo amplio, estos pioneros del tatuaje abrieron una brecha para que atrás de ellos otros artistas de la piel y los colores fueran naciendo, tal es el caso de Morel Ortega, quien tiene más de dos décadas de dedicarse a este arte.

Los tatuajes no están limitados por gustos, filosofías, edades o géneros y esto lo demuestra Osmara Rodríguez, la primera tatuadora guatemalteca, quien tiene poco más de 10 años de “marcar” a las personas con su trabajo.

Todo empezó con tatuajes en color negro; calaveras, frases y motivos religiosos eran los preferidos a finales de los 80. La espalda y los hombros eran lugares perfectos para un tatuaje que la mayor parte del tiempo debía permanecer escondido.

Durante la primera mitad de la década del 2000 los colores fueron ganando terreno, vinieron diseños tribales y otros más elaborados. Los gustos musicales, dragones, hadas y peces koi también fueron una opción.

En la actualidad la cultura de los tatuajes no está sola, pues las perforaciones, las incrustaciones quirúrgicas y las expansiones, entre otras, complementan este mundo en donde las modificaciones en el cuerpo son algo común.

Tal como indica la tatuadora Osmara Rodríguez, de Osmara Estudio, ubicado en San Cristobal, Mixco, actualmente familias completas acuden a estos lugares para ver como uno o más integrantes “hacen realidad sus sueños” de tatuarse y que a diferencia de antes, los tatuajes ya están dejando de ser un tabú.

Flores, animales, rostros, plumas, letras chinas y todo tipo de diseños propios, sumado a las tendencias de siempre, nos ofrecen una gran variedad de opciones para marcar nuestra piel con tinta que no se borrará.

Cada quien tiene su estilo, la gente te busca por el estilo que tenés. Hay quienes van con todos los artistas para tener una pieza de cada quien, yo creo que no hay que verlo como competencia
Morel Ortega
, tatuador guatemalteco
Según las palabras de Morel Ortega, propietario de Pain Addiction Studio, y uno de los referentes del país, en Guatemala existen ya muchos lugares para hacerse tatuajes, pero no una industria, pues los materiales y la maquinaria que los tatuadores utilizan para crear sus obras, no se fabrican en el país.

Un aproximado de Q100 o Q200 puede costar un tatuaje pequeño, de los más simples, y el tatuador puede tardar entre 15 y 20 minutos en hacerlo. Los tatuajes más complejos y grandes pueden tener precios muy altos y tardar más de una sesión, de varias horas cada una, para poder finalizarlo.

La espalda, los muslos y los hombros se están quedando atrás y ahora los lugares preferidos para hacerse tatuajes son los tobillos, el cuello, las muñecas, los brazos, las piernas y la cintura, una señal inequívoca de la aceptación actual de esta práctica milenaria.

Existe una gran cantidad de estudios donde se hacen tatuajes y perforaciones en Guatemala y durante el año se realizan varios festivales que reúnen a personas que comparten este gusto; el último fue el LA Extreme Fest, que se celebró en el antiguo Cine Variedades de la zona 1 el 30 de noviembre y reunió a varios tatuadores nacionales, además ofreció perforaciones, expansiones y hasta suspensiones. Aquí les podemos mencionar algunos de los locales actuales que ofrecen tatuajes temporales, permanentes y todo tipo de perforaciones:

Tatuarte es hacerte un cuadro personalizado. Un tatuaje es tuyo hasta que dejas de existir
Morel Ortega
, tatuador guatemalteco
10 preguntas comunes sobre los tatuajes:

  1. ¿Los tatuajes generan mucho sangrado? No, en la mayoría de casos, cuando el tatuador comienza dibujando o perfilando el tatuaje sobre la piel casi no se produce sangre. Cuando se sombrean o colorean zonas más amplias se suele sangrar un poco, pero el tatuaje deja de sangrar por en 5 o 10 minutos.
  2. ¿El color de la tinta pierde intensidad? Sí, pierden intensidad por cuestiones como el contacto con el Sol y el paso del tiempo, pero depende mucho del cuidado; además las tintas modernas son mucho más resistentes y bastante uniformes.
  3. ¿Los tatuajes toman tonos verdes o azules con el paso del tiempo? No, hoy en día este efecto es inexistente gracias a la mejor calidad de las tintas empleadas y a máquinas de tatuar mucho más avanzadas y precisas.
  4. ¿La tinta blanca o de colores claros duele más? No, el dolor no depende en ninguna forma del color de la tinta empleada en el tatuaje. 
  5. ¿El dolor del tatuaje es tan insoportable? Es verdad que los tatuajes duelen; de eso no hay duda. Pero el nivel de dolor o de molestia depende de muchísimos factores y en general todo el mundo tiene la sensación de que “duele bastante menos de lo que esperaban”.
  6. ¿Dolerá un tiempo tener un tatuaje? Más que un dolor, será una leve picazón mientras cicatriza, lo cual tardará un período de 10 días y otros 20 hasta que ya pueda tener un moderado contacto con el sol.
  7. ¿Los tatuajes son muy caros? Como todo, esta afirmación depende de muchos factores, sobre todo de la complejidad del trabajo y del tatuador con el que desees trabajar.
  8. ¿Los tatuajes se pueden borrar? En los últimos 15 años las técnicas de eliminación de tatuajes han conseguido grandes mejoras que han permitido retirar tatuajes sin dejar grandes rastros.
  9. ¿Se pueden realizar tatuajes durante el embarazo? Los tatuajes en la parte baja de la espalda pueden ocasionar que no se pueda practicar la anestesia epidural, que suele administrarse durante el parto para evitar los dolores. Esto es debido a que la anestesia epidural se administra en esa zona y en teoría, si la aguja que se emplea “arrastra” algo de tinta del tatuaje hacia el interior podrían ocasionarse complicaciones, pero los riesgos son casi inexistentes.
  10. ¿Puedo donar sangre luego de tatuarme? Es cierto que en muchos países un tatuaje nos imposibilita para donar sangre. Esto es una medida de prevención de los servicios sanitarios debido al riesgo hipotético de que hayamos contraído alguna enfermedad a causa de nuestro tatuaje reciente, pero no por el solo hecho de estar tatuados.

19 de diciembre de 2013, 13:12