Principales Indicadores Económicos

Sin un lugar fijo para vivir, judíos de Lev Tahor celebraron el Janucá

  • Por Fredy Hernández
27 de diciembre de 2014, 08:50

Su vida transcurre como la de cualquier comunidad alrededor del mundo, tienen costumbres, tradiciones que respetan y disfrutan. 

La comunidad judía no es diferente a los demás, pero debido a la intolerancia de otro grupo étnico, tuvieron que salir de San Juan La Laguna, Sololá para emigrar a la Capital, donde han sido recibidos con respeto y fraternidad. 

Uriel Goldman, representante de este grupo religioso proveniente de Canadá, relata que, a pesar del cariño de los capitalinos, lo que más les preocupa es el espacio donde viven, ya que ocupan un edificio en la zona 9, que antes albergó oficinas. 

Vivimos en una situación incomoda. Somos más de 250 personas aquí y es difícil hasta dormir. Tenemos colchones en el suelo y muchos niños. Estamos buscando otro lugar
Uriel Goldman.

Aunque no se quejan por sus vecinos, el ruido de los buses desde horas de la madrugada no los deja dormir. 

Empiezan desde las 3:00 de la mañana a hacer ruido y eso despierta a todos, pero no podemos hacer nada contra eso
Uriel Goldman.

El edificio, ubicado en la 4a. calle, entre 4a. y 5a. avenidas de la zona 9, alberga los hogares de otras familias, además se imparten clases a los más pequeños, cumplen con sus tradiciones religiosas y conviven entre ellos. 

Pero estar en la ciudad también tiene sus ventajas. Los hospitales, el mercado, los bancos y supermercados están más cerca.

Antes teníamos que viajar unas cuatro horas para hacer nuestros mandados, ahora está todo más cerca
Uriel Goldman.

En cuanto a las celebraciones propias de la religión judía, hace cuatro meses celebraron el Año Nuevo, que coincidió con su traslado a la Capital. También celebraron el Janucá, que inició el 17 de diciembre y terminó el 25, el día de la Navidad para los cristianos. Durante esta festividad judía se prende una “januquiá” o candelabro de ocho brazos. 

En la primera noche únicamente se prende el brazo mayor y una vela, y cada noche se va aumentando una vela, hasta el último día en el que todo el candelabro se enciende completo. 

El día de mayor fiesta del Janucá ocurrió el 21 de diciembre, fecha del solsticio en el hemisferio norte. Este relato explicaría el motivo central de la festividad: el encendido de luminarias, que simboliza la expulsión del invierno.

Al finalizar el recorrido por su hogar, donde convive con sus hijos y nietos, Uriel Goldman deja en claro que su comunidad tiene prohibido por la ley judía tratar de evangelizar y convertir a otras personas a su religión. 

“Esto es prohibido para nosotros. Si tú quieres conocer y resolver tus preguntas, no hay problema, eres bienvenido, nosotros respetamos a todo el mundo”, puntualiza. 

Obteniendo...
Obteniendo...
Obteniendo...
Obteniendo...
Obteniendo...
Obteniendo...
Obteniendo...
Obteniendo...
Obteniendo...
cerrar