“Wakami”, una historia de desarrollo detrás de cada pulsera

Wakami es una palabra en idioma Kaqchikel, significa “Ya es”. Esta firma guatemalteca de pulseras se apropió del término para describir su filosofía: el mundo ideal ya existe y está en cada uno de nosotros.

Desde hace varios años, Wakami logró actualizar la clásica pulsera elaborada con hilos de colores y convertirla en una pieza con un toque moderno y global. La idea se transformó pronto en una “love mark”, una marca que logra posicionarse en el corazón del cliente y eso ha generado posibilidades de desarrollo en cadena. 

Este sueño nació en 1993, en el corazón de la guatemalteca María Pacheco y su empresa Kiej de los Bosques”, que ha centrado su labor en desarrollar oportunidades para comunidades y artesanos de Guatemala. Ellos trabajan diferentes productos que ella impulsa en el mercado internacional con grandes marcas.

Wakami surge en 2006, como una marca de Kiej de los Bosques, diseñando accesorios que sigan las tendencias de la moda internacional sin perder el alma del país y trabajando con las bases del comercio justo.

Nuestra marca revaloriza el talento nacional y plasma el corazón y la cultura de nuestro país
Queta Rodríguez
, Directora asociada Wakami.

Jocotán fue una de las primeras comunidades beneficiadas con esta iniciativa. Los problemas en las cosechas y la falta de oportunidades provocó serios problemas de desnutrición infantil en la zona. Y en medio de esa crisis, un grupo mujeres creó una microempresa que se encargó de la elaboración de fundas del famoso ron Zacapa Centenario

Queta Rodríguez, directora asociada de la marca, cuenta cómo en 2008, durante una feria de la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport),  la marca Wakami se internacionalizó y los ha llevado a México, Estados Unidos y Europa.  La historia no termina aquí: este año incursionaron en Australia y Japón, y ahora luchan por el mercado africano.

La clave es que cada pulsera Wakami está hecha a mano, poseen diseños únicos y llevan el espíritu de los artesanos en ellas. Cada pieza es el resultado de un proceso que inicia diseñando el estilo. Un capacitador enseña a las mujeres líderes cómo elaborarla y recolectan el material para la elaboración; las líderes enseñan el nuevo estilo a otras mujeres que elaboran las pulseras y comienzan a producirlas. 

El éxito de las pulseras trajo consigo la puesta en marcha del proyecto “Wakami Villages”, junto a la organización “Comunidades de la tierra”. Se trata de una plataforma que busca productos y servicios básicos para las comunidades rurales que trabajan con Wakami.  

En estas villas, unas 20 mujeres junto a sus familias se organizan y cultivan verduras para el consumo diario. Ellas compran el 50 por ciento y el resto se consigue a través de donaciones de organizaciones internacionales.  

Así obtienen artículos de primera necesidad como estufas mejoradas, filtros de agua, paneles solares, recolectores de lluvia y elaboran huertos orgánicos.  

Actualmente trabajan con 17 micro empresas en Totonicapán, Chimaltenango, Sacatepéquez, San José Pinula, Santa Elena Barillas y Retalhuleu

“Las involucradas reciben talleres de nutrición, administración, salud y educación, los hijos de las trabajadoras tienen la oportunidad de asistir a la escuela y la familia mejora”, explica Rodríguez

Rodríguez cuenta que “toda la familia se involucra; lo más satisfactorio es regresar a la comunidades luego de un tiempo y notar el cambio en sus vidas, el 99% de los hijos de las artesanas va a la escuela”.

El reto de trabajar con multinacionales, según explica Liz Girón, diseñadora senior de Wakami, es la rapidez con la que deben entregar los estilos tras un minucioso proceso de investigación previo. 

“Es curioso que los colores más encendidos los usan los hombres”; también comentó que los tonos más sobrios son un éxito en el mercado europeo.  En Guatemala Wakami ofrece dos colecciones al año

La moda pasa muy rápido, debemos ir al ritmo de ella
Liz Girón
, diseñadora senior Wakami.

Una de las mayores pruebas que ha tenido la marca en el extranjero fue la elaboración de la colección “Loft + Wakami”, donde el sello nacional se fusionó con la famosa marca de ropa y accesorios estadounidense.  

“Fue una forma diferente de trabajar pues teníamos que crear piezas más sofisticadas, por lo que adaptamos brillo, hicimos broches y usamos materiales nuevos”, explica Girón. 

Actualmente trabajan un proyecto para la marca alemana “Smitten” y además tienen negociaciones con una compañía del entretenimiento muy importante.  

Wakami es mucho más que una marca de pulseras, es una oportunidad de desarrollo que involucra a las mujeres guatemaltecas.

 

 

18 de noviembre de 2013, 18:11

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