Walter: "Yo sentí que el viaje abrió mi mente"

Walter Aragón es un ejemplo de esfuerzo y anhelo por aprender; sabe cinco idiomas y la biología es su pasión. (Foto: George Rojas/Soy502)

Walter Aragón es un ejemplo de esfuerzo y anhelo por aprender; sabe cinco idiomas y la biología es su pasión. (Foto: George Rojas/Soy502)

Walter Aragón, 17 años, estudiante de la Escuela Técnica de Ciencias Aplicada, apasionado por la biología y los idiomas.

¿Cuándo fueron tus participaciones en las Olimpiadas de Biología?

Las departamentales fueron en abril y quedé en segundo lugar. A mí siempre me sangra la nariz y como la final fue en El Rancho, por tanto calor me comenzó a sangrar y no pude finalizar el examen. Las regionales fueron después y pasé en primer lugar de los tres departamentos, Huehuetenango, Sololá y El Progreso. En septiembre fueron las nacionales y quedé en primer lugar.

¿Cuánto tiempo de estudio y preparación tuviste?

En el colegio seguí con mis clases normales y tareas, no me dejaban estudiar, sino que fue algo muy aparte. Desde febrero, estudiaba dos horas diarias por las tardes y una semana antes de las nacionales pasé una semana entera estudiando desde las siete de la mañana hasta las diez de la noche. Para las regionales solo estudié un día antes… todo el día.

¿Cómo encontraste tu amor por la biología?

Desde pequeño siempre me atrajo el funcionamiento de los seres vivos, pero no sabía qué tan bueno era. En el colegio eligen a los mejores de cada materia para que los representen en las Olimpiadas, antes nos preguntan si queremos participar. Cuando me preguntaron dije que sí y me fue muy bien. Me di cuenta que era muy bueno.

¿Cómo ha sido el apoyo de tu familia?

Nunca me dijeron que no estudiara ni nada, pero cuando gané se pusieron felices, todos pensaron que en las regionales no iba a pasar. Para las nacionales se fueron conmigo a la capital, nos pagaron a todos el hotel.

¿Sentiste presión durante las competencias?

En las regionales el examen estuvo fácil, en las departamentales ya estuvo más difícil y las nacionales sí fue algo bastante duro. Fueron 100 preguntas y cuatro problemas de genética, todas estas pruebas son con tiempo límite.

¿Te has privado de ciertas cosas por estudiar?

No, de nada. Soy tranquilo, no me gusta salir. Me gusta estar en mi casa y estudiar y como me mantengo también haciendo piñatas por mi trabajo y aparte no me gusta relacionarme mucho con la gente.

¿Qué beneficios te trajo las olimpiadas?

Sobre todo me confirmó que quiero estudiar biología en la universidad, porque me di cuenta que realmente soy muy bueno. Voy a aplicar para una beca en la Del Valle o en la Landívar y con esto ya tengo más probabilidades de que me la den. Aparte, el viaje que nos dio Seguros Universales fue la mejor vacación de mi vida.

Contame un poco de tu viaje a los Estados Unidos

Fueron seis días, dos días de viaje y cuatro días para conocer. Nunca había salido del país. Nos llevaron a Boston y los primeros dos días fue para conocer las universidades e ir de compras. Conocí Harvard, MIT y otras de las mejores. Yo sentí que el viaje abrió mi mente; me di cuenta que hay otros lugares donde puedo desarrollarme de mejor manera nuestras capacidades para luego regresar y compartirlas. Me gustaría estudiar en Europa.

¿Cómo es un día normal de Walter Aragón?

Me gusta aprender idiomas, ya sé cinco: alemán, francés, italiano y chino, aparte del español. Trabajo haciendo piñatas, es el negocio familiar. Me levanto todos los días a las seis de la mañana y me acuesto a las diez de la noche. Me gusta leer la Biblia y estudiar… no es tan “interesante” mi vida.

¿Qué consejos le das a los jóvenes de tu edad que no saben si seguir estudiando?

Comiencen ya, porque es la mejor edad para aprender. Después cuesta más. Es cierto que nunca es tarde para aprender, pero cada vez cuesta más. A nuestra edad no tenemos tantas responsabilidades y tenemos el tiempo para aprender y estudiar. Otra cosa que les digo es que hay más opciones fuera de Guatemala y no es para que se vayan los mejores guatemaltecos, sino para que salgan a capacitarse y regresen a enseñarlo. Además, es bueno salir y darnos cuenta qué estamos haciendo mal y qué es lo que se está haciendo bien en otros lugares, la innovación tiene que ser nuestro futuro.

¿Qué planes tienes para el 2016 en cuanto a competencias?

Estoy apuntándole a las Iberoamericanas que son en septiembre, en Brasil.

 

 

22 de diciembre de 2015, 16:12

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