Las 10 curiosidades de "El Chavo del 8" a 45 años de su creación

En la Vecindad de "El Chavo del 8", se protagonizaba más de algún malentendido. (Foto: debate.com.mx)

En la Vecindad de "El Chavo del 8", se protagonizaba más de algún malentendido. (Foto: debate.com.mx)

Todo comenzó el 20 de junio de 1971 cuando se transmitió, en el canal 8 de la televisión mexicana, el primer capítulo de La “Vecindad del Chavo”, una serie creada por Roberto Gómez Bolaños que logró ser un éxito en Latinoamérica.

El programa tuvo altos y bajos sumado a una serie de polémicas que nacieron entre los mismos actores que dieron vida a la vecindad.

Se le denominó “Chavo del Ocho” porque en el año de 1971 este programa se transmitía por Canal 8 de México. No obstante, fue tanto el éxito del programa, que pasó a ser transmitido por un canal más importante y Chespirito tuvo que buscar alguna excusa para el “8″, por lo que inventó que el Chavo vivía en el departamento número 8. El programa fue visto -en promedio- por 350 millones de personas a la semana.

Curiosidades

El barril del Chavo, no es su casa como la mayoría cree, es su escondite secreto, se supone que vive con otra persona, aunque ni esta, ni el apartamento aparecen nunca en la serie. En varias oportunidades el Chavo aclara este dato.  Mientras que su nombre verdadero, cuando quiere darlo a conocer, alguien lo interrumpe con un tema de conversación distinto. Su comida favorita es la torta de jamón y aunque parezca mentira, solo en dos ocasiones dentro de los capítulos del programa se le vio comiendo. 

En la primera versión del capítulo cuando ven el álbum de fotografías, se observa una pared de la casa de don Ramón, con una foto en la que aparece una mujer con vestido de novia junto con un hombre; el cual supuestamente es don Ramón con su esposa. Las profesiones de Don Ramón fueron: vendedor de globos, vendedor de churros, carpintero, peluquero, ropavejero, boxeador, lechero, pintor, fotógrafo, yesero, músico, torero y zapatero.

A la Chilindrina la llaman así porque sus pecas la asemejan a una hogaza de pan mexicano que está espolvoreado con azúcar y que aparenta tener “pecas”. La mamá de la Chilindrina murió en el momento de dar a luz a su hija.

El esposo de María Antonieta de las Nieves, Gabriel Fernández, apareció en varias ocasiones en los capítulos de la escuela, actuando como un compañero más de clase. Se sentaba en el campo atrás de la Chilindrina. Mientras que la mamá de María Antonieta de las Nieves, fue quién se encargó de realizar los vestidos al personaje interpretado por su hija.

Chespirito le dijo a Carlos Villagrán que escogiera un traje de niño porque iba a hacer el personaje de “Kiko”, y Carlos encontró el traje de marinerito, pero como no quería parecerse a “Chabelo”, se puso una gorrita y fue con Chespirito a preguntarle que cómo quería que le hablara: Con o sin los cachetes inflados, a lo que Roberto prefirió con los cachetes inflados. El último episodio en que apareció Kiko, fue en el segundo capítulo de Acapulco, perteneciente a la temporada de 1978.

Rubén Aguirre mencionó que la idea del famoso “¡Ta ta ta tá!” del Profesor Jirafales, se la robó a un profesor de su niñez llamado Celayo Rodríguez; él era un viejecito que cada vez que se enojaba, hacía el “¡Ta ta ta tá!”. Rubén lo exageró un poco, pero mantenía el mismo tono. Mientras que Doña Clotilde fue la última inquilina en alquilar un apartamento en la vecindad. Su vecina, Doña Florinda, dio a conocer el dato en el episodio en el que aparece el señor Calvillo.

La letra “CH” en los personajes, creados por Roberto Gómez Bolaños, al inicio fue una casualidad. Primero, un director de cine le apodó “Chespirito”; luego éste empleó la palabra ¡Chanfle! y después surgió “El doctor Chapatín”; hasta ahí era casualidad. Chespirito notó esto y siguió utilizando a propósito estas letras para muchos de sus personajes.

Se sabe que Pelé llamo a Roberto Gómez por teléfono para hacer la película de “El Chavo”, pero Roberto no quiso llevar este personaje al cine. Las primeras historietas del Chavo y El Chapulín Colorado, salían semanalmente y costaban 2 pesos mexicanos; eran vendidas en México y países vecinos. 

El último capítulo se transmitió en 1995, con lo que se cierra la historia de uno de los programas más trascendentales de la televisión humorística latinoamericana. Con él, Roberto Gómez cancela todos sus personajes protagonizados por el mismo, debido a su edad, además de las diversas polémicas entre los actores que pertenecieron al elenco de una de las series más recordadas de la televisión.

* Con información de guioteca

20 de junio de 2016, 07:06