La inmunidad de Otto Pérez es (era) como quitarle un dulce a un bebé

Se inició el tan ansiado período ordinario en el Congreso de la República, y con él se esperaba que los diputados conocieran, sin excusas ni pretextos, el antejuicio contra el presidente Otto Pérez y votar para retirarle la inmunidad.

Era como quitarle el dulce a un bebé, un proceso sencillo y sin complicaciones, ya que era necesario solo que se presentaran 105 diputados de 158, pero faltaron 70 y el único dulce que se vio en el hemiciclo era el del diputado Edgar Arévalo Barrios, quien degustó un “pizarrín” mientras la sesión extinguía. 

El diputado Edgar Arévalo, del PP, degustaba un "pizarrín" mientras en el Congreso se discutía el orden del día y la sesión rápidamente se extinguía. (Foto: Wilder López/Soy502)
El diputado Edgar Arévalo, del PP, degustaba un "pizarrín" mientras en el Congreso se discutía el orden del día y la sesión rápidamente se extinguía. (Foto: Wilder López/Soy502)

Así comenzó la primera sesión ordinaria del Congreso luego del receso, donde nada ha cambiado: la bancada de Libertad Democrática Renovada (Lider), casi ausente en su totalidad continúan en mutuo acuerdo con el Partido Patriota (PP), para bloquear no solo el antejuicio contra el mandatario sino las reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos.

Ni siquiera la presión de la Corte de Constitucionalidad (CC), que la semana pasada denegó en definitiva el amparo contra el mandatario, ha movido a los diputados a apresurar retirar la inmunidad. El Congreso deberá primero conocer el informe de la Comisión Pesquisidora y luego votar.

Orden del día

Con 88 diputados presentes, la sesión arrancó y se leyó el orden del día, donde se incluyó como tercer punto la discusión del acuerdo de Cooperación con Taiwán para la ampliación de la carretera CA-1 Norte, en cuarto punto, las reformas a la Ley Electoral y por último los antejuicios iniciando con el del Presidente. 

Orlando Blanco, diputado de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), pidió que se cambiara el orden y que se discutieran primero las reformas. Su comentario pareció estar fuera de lugar, ya que diputados de diversas bancadas se reunieron a su alrededor para hablar con él.

Luego de varios minutos de silencio, Blanco pidió la palabra y retiró su solicitud de enmendar el orden del día y no muy convencido dijo que se continuara con el que ya estaba acordado. 

Finalmente, todos los diputados presentes votaron a favor por dicho orden, pero había un truco, ya que votar en contra, era negar o no aceptar alguno de los temas ahí previstos y “todos son importantes”, dijo Amílcar Pop, de Winaq, quien señaló que no estaba acorde con el orden de los puntos a discutir.

La impresión que da es que los temas de las reformas y del antejuicio no son prioritarios para la población. No se refleja en este Congreso que los diputados respondan a lo que la población pide
Amílcar Pop
, diputado de Winaq

Por su parte, Nineth Montenegro, diputada de Encuentro por Guatemala, reclamó que durante la sesión de jefes de bloque se acordó que las reformas serían primero, los antejuicios después y el tema de Taiwán por último. 

Me doy cuenta, de nuevo, que allá se dice una cosa y aquí otra. Las reformas a la Ley son urgentes, pero hay mucha gente aquí adentro que no quieren que pasen, y allá afuera hay otros
Nineth Montenegro
, diputada de Encuentro por Guatemala

La trampa de Lider

Luego que los diputados votaran por el orden del día, la Secretaría inició con la lectura de actas anteriores. Y rápidamente el quórum comenzó a descender. De un momento a otro diez diputados se marcharon dejando el número en 78.

Por un momento se recuperó y quedó en 80, pero solo un momento. Al percatarse el presidente del Congreso, Luis Rabbé, que hacía falta un diputado, suspendió la sesión y convocó para este jueves a las 10:00 horas