Además de las pérdidas, tras el incendio ocurrido este martes en la Terminal, en la zona 4, que desde ya se prevén millonarias, también figura el daño a la economía informal pues La Terminal es una central de abastecimiento de cientos de negocios como tiendas y vendedores independientes.
Para María Batz, vendedora de Paches, las dificultades iniciaron al día siguiente del incendio pues tuvo complicaciones para encontrar los ingredientes del producto que comercializa; los paches los vende a 5 quetzales, pero debido al precio al que consiguió la papa, tendrá que venderlos a 6 o 7 quetzales.
María Dolores Pérez, vendedora de La Terminal, destacó que uno de los productos que no encontró fue la composta de cerdo.
Sin embargo, uno de los productos de la época que se perdió tras el incendio,fue el pescado seco, cuyas existencias se quemaron en su totalidad.
Mucho del maíz que se utiliza para la elaboración de tamales se encontraba en la Terminal; entre otros granos como el fríjol y el arroz, ; además era el centro de distribución de talabarterías (cuero); ropa de todo tipo y zapatos.
Aunque algunos vendedores lograron rescatar parcialmente sus productos, y la mayoría de legumbres y frutas no resultaron afectadas, otros tratan de levantarse de las cenizas, iniciaron ya la remoción de escombros con el apoyo de los Bomberos Voluntarios y Municpiales.
Posible escasez
Para Pedro Prado, consultor de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asies), podría producirse algún tipo de escasez en los productos; no solo porque se hayan quemado sino por el trabajo que llevará reconstruir los locales para continuar con el comercio normal.
Vigilancia de precios
Por su parte, Silvia Escobar, jefa de la Dirección de Atención y Asistencia al Consumidor (Diaco), destacó que desde el momento del incendio comenzó el trabajo de monitoreo para evitar variaciones desproporcionadas en los precios.
Pese a lo sucedido, Escobar destaca que no teme por escasez debido a que la Terminal es un mercado de tradición y se encontrará la manera de que puedan recuperar sus puestos lo más pronto posible, pues de ello depende el sustento diario de los comerciantes.




