Multitudinario adiós al maestro que fue asesinado en su aula

La despedida del maestro Gustavo Adolfo Arrecis Pineda, o simplemente “Arrecis” como le conocían en el gremio docente, fue multitudinario en el cementerio general de Chiquimulilla, en Santa Rosa.
 
Desde la tarde de ayer, el cuerpo de la víctima fue velado en la que era su residencia en la aldea Piedras Grandes, hasta pasadas las 14 horas de este miércoles cuando el féretro salió de la casa.
 
 
 
Un primer vehículo con coronas y ramos de flores marcaba el camino a cientos de personas que acompañaban a la esposa e hija del fallecido.
 
 
A las afueras de las casas, vecinos lamentaron una pérdida que “nadie podía entender que hubiera ocurrido”.
 
 
En el barrio San Sebastián, donde se ofició una misa, se tuvo que habilitar un área contigua a la iglesia para que pudieran estar presentes todos los allegados.
 
 
 
Su pasión por el deporte también estuvo presente. Amigos y compañeros de Arrecis recordaron haber jugado con él al fútbol en ese lugar y colocaron sobre la caja sus playeras como seleccionado de magisterio y de otros equipos en los que participó.
 
 
Frente a la Iglesia Franciscana de la Santa Cruz, sus alumnos de la jornada vespertina en el Colegio El Shaddai le esperaron emocionados con carteles, flores y globos. Incluso en ese punto, alumnos relevaron a familiares para portar la caja en honor a su profesor.
 
Llegados al cementerio general, el supervisor del ministerio de Educación, Anselmo Martínez, dio las últimas palabras y se entonó el himno nacional. NInguna otra autoridad del Ministerio de Educación asistió. 
 
 
El maestro Arrecis fue asesinado a tiros en la mañana del pasado martes mientras impartía clases a alumnos de segundo, cuarto y sexto grado de primaria en la escuela de la aldea Las Marías.
 
Alguno de sus alumnos, que vivieron ese duro momento en el aula, no se alejaron del cuerpo y de su familia durante el sepelio.

16 de marzo de 2016, 18:03

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